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    martes, 30 de noviembre de 2021

    "El día que Elvis invadió Alemania" por Rosa García Mora



    Elvis pisó suelo alemán por primera vez como soldado del ejército de los Estados Unidos el día 1 de octubre de 1958, tras completar se entrenamiento básico en Fort Hood, Texas.

    Había partido en el barco General Randall, que salió de  la Terminal del Ejército de Brooklyn en Nueva York el 22 de septiembre de 1958 y llegó a Columbus Quay, en Bremerhaven, con su división, el miércoles 1 de octubre de 1958 con Elvis y más de 1000 soldados estadounidenses.


    Elvis fue recibido por una multitud de fans entusiastas, que gritaban a su ídolo y lo saludaban. Era impresionante ver como la policía se veía soprepasada ante la avalancha de jóvenes fans. Un enorme despliegue de prensa y  fotógrafos también le estaban esperando para darle la bienvenida.


    Allí un tren les estaba esperando para salir de Bremerhaven. Ese tren que le llevaría a su nueva unidad en el 32° Regimiento de Tanques de Estados Unidos en Friedberg, donde iba a pasar los próximos 18 meses, en Ray Barracks.


    El día que Elvis llegó a Bremerhaven, cuando bajaba del barco y cruzaba la pasarela, con su petate al hombro, hubo una curiosa anécdota. Un fan de 16 años, Helge Rotenberg, consiguió saltarse todas las barreras de la policía y trepar por la pasarela del barco, para conseguir un autógrafo de Elvis!. Cuando consiguió esquivar a la policía alemana y a la policía militar estadounidense y llegó hasta Elvis, consiguió qué Elvis cogiera sonriente el papel y el bolígrafo, con tan mala suerte qué Elvis solo tenía libre su mano izquierda y no pudo sostener el bolígrafo, que cayó al suelo... con lo cual Helge, no pudo conseguir su autógrafo. Después de su hazaña, la mala suerte hizo que joven no pudiera llevar a cabo su sueño de tener un autógrafo de Elvis, aunque sí consiguió, al menos, llegar hasta su ídolo. Los fotógrafos inmortalizaron este momento.


    domingo, 28 de noviembre de 2021

    UNA MILLA DE SABIDURÍA por Mahnuel Muñoz




    Cuando Elvis retomó a finales de la década de 1960 la relevancia cultural ostentada desde sus inicios y que se había diluido en Hollywood, lo hizo con un enfoque diferente, combinando la necesaria faceta de showman con un componente confesional que le acercó más que nunca a su público y sacó a la luz una humanidad hasta entonces sepultada bajo el denso alud de su leyenda. Tras convertirse en el icono del rock and roll y el rey del cine familiar, Elvis se encontró a sí mismo en el lugar en que todo comenzó, la música pura y sin compromisos. "If I Can Dream", el himno de amor fraternal que cerraba el Comeback Special de 1968 arrancó de las entrañas del rey la promesa de no volver a cantar una canción o interpretar un papel en los cuales no creyera, y lo que es aún más importante, nos dejó una de las muchas lecciones de vida que nos hacen crecer como seres humanos si, más allá de oírle cantar, le escuchamos. "Si puedo soñar con una tierra mejor, donde todos mis hermanos caminen cogidos de la mano, dime por qué, oh, por qué mi sueño no puede hacerse realidad". 


    Ése, y no otro, es el camino que nos marcan las huellas de Elvis. Viajemos juntos, hay sitio para todos.


    El Elvis que regresó a los estudios de grabación a dejar impresa su alma en los microsurcos de sus discos llevaba un mensaje de amor y unidad más grande y auténtico que el del movimiento hippy. Lejos de perderse en universos psicodélicos, su discurso nacía de la terrenalidad más absoluta, del amor entre padres e hijos, amigos y vecinos que compartían tristezas y alegrías en la casa, el trabajo y el barrio, gente de diferente raza, credo y condición con la misma esperanza, el mismo miedo, el mismo hambre, los mismos deseos. Y asi, en las sesiones celebradas en 1969 en los American Studios-e incluso en sus nuevas grabaciones para películas-entre un deslumbrante muestrario de canciones de amor y desamor nacieron odas al hogar y la familia ("Don't Cry Daddy", "Mama Liked The Roses", "Only The Strong Survive"), los dramas sociales ("In The Ghetto", "Long Black Limousine", "Change Of Habit") y reflexivas introspecciones en busca de la propia identidad ("Who Am I?", "Stranger In My Own Hometown", "True Love Travels On A Gravel Road" o "Without Love") . De todas las canciones mencionadas podemos citar más de una frase inspiradora que nos ha servido y hoy día nos sigue sirviendo como salvavidas en el proceloso mar de la mezquindad humana, pero ahora creo que es especialmente procedente recordar versos de "True love..." y "Without Love": 


    "A través de los años hemos tenido tiempos difíciles y lágrimas

    Pero solo ayudaron a que nuestro amor creciera

    Y estaremos juntos sin importar cuán fuerte sople el viento" ("True Love...")


    "Sin amor no tengo nada

    Sin amor no tengo nada en absoluto

    He conquistado el mundo

    Lo he tenido todo menos una cosa,

    Sin amor no tengo nada en absoluto" (Without Love")


    Recordar esas verdades cada día y ponerlas en práctica es el mejor tributo que podemos rendir a Elvis Presley. De nada sirve ser grande y transitar con vehemencia por calles pavimentadas de oro si tu corazón carece de bondad y empatía. El amor se mueve por carreteras secundarias, con baches, grietas y grava, pero que al final nos llevan al destino deseado: la alegría y la paz de espíritu. Y trabajar con amor, sin invertir un segundo en  mirar por encina del hombro al compañero o desdeñar su tarea es el camino directo hacia el éxito, no tanto un éxito social como un éxito humano.


    Durante la década de 1970 se dio la paradoja de que bajo su apariencia más efectista Elvis ofreciera un arte más revelador e intimista. En sus conciertos, junto a las recreaciones de los clásicos de los '50 y '60 y versiones muy personales de los éxitos comerciales del momento, el rey obsequió a su audiencia con piezas cargadas de mensajes que podríamos calificar de  autobiográficos, entre los que destaca "Walk A Mile In My Shoes", una composición de Joe South que había obtenido una buena acogida en las listas de ventas desde su lanzamiento en enero de 1970 y de la que se registraron versiones de diferentes cantantes, además de la que hizo el propio compositor. 


    La canción es un alegato en favor de la tolerancia racial, la compasión y la visión con perspectiva, y en el contexto actual sigue, por suerte o por desgracia, de plena actualidad. Aplicada a la propia naturaleza humana y artística de Elvis, la pieza es un mensaje directo a sus detractores, siempre aplicados a cuestionar dañinamente cada uno de los pasos o decisiones del rey. Asimismo, es un llamamiento al mundo para ver más allá de las apariencias y etiquetas sociales.


    "Si yo pudiera ser tu, si tu pudieras ser yo

    Por solo una hora, si pudiéramos encontrar una manera

    Para entrar en la mente de los demás

    Si pudieras verte a través de mis ojos

    En lugar de tu propio ego,

    Creo que te sorprendería ver

    Que has estado ciego


    Camina una milla en mis zapatos

    Solo camina una milla en mis zapatos

    Antes de abusar, criticar y acusar

    Camina una milla en mis zapatos


    Ahora, si pasamos el dia

    Lanzándonos piedras el uno al otro

    Porque no pienso

    O no llevo mi cabello de la misma manera que tú 

    Bueno, puedo ser gente común

    Pero soy tu hermano

    Y cuando golpeas

    Tratando de lastimarme

    Te estás lastimando a tí mismo 

    Señor, ten piedad


    Ahora, hay gente en reservas 

    Y en el gueto

    Y hermano, allí,  por la gracia de Dios

    Vamos tu y yo,

    Si tan solo tuviera las alas de un pequeño angel

    ¿Sabes? 

    Volaría hasta la cima de una montaña

    Y luego lloraría, lloraría, lloraría"


    La canción es interpretada por Elvis con la alegría de un alma noble, el temple y la autoridad de un cantautor, la verdad de un luchador cuyas heridas aún no se han curado y el fuego de un joven líder idealista ávido de compartir su don con su familia, con su grey y con la humanidad, y dejar su impronta no sólo en la historia del mundo, también en el mapa emocional de cada individuo que entra en contacto con el arte del hijo de Tupelo. El mensaje contenido en los versos de Joe South exorciza los demonios y convoca a los ángeles de Elvis Presley, y expone al hombre y a la deidad musical en un solo cuerpo, sobre el escenario, dándonos una lección que no debemos olvidar si queremos que el mundo sea un lugar mejor, y que puede resumirse en "Men With Broken Hearts", una composición de Hank Williams, que Elvis recitó parcialmente en escena: 


    "Nunca has caminado en los zapatos de ese hombre,

    Ni viste las cosas a través de sus ojos,

    Ni te paraste a mirar con las manos indefensas

    Mientras el corazón dentro de tí se muere.

    Así que ayuda a tu hermano en el camino,

    No importa donde empiece,

    Porque el Dios que te hizo a ti también hizo

    A estos hombres con los corazones rotos"


    Nunca es tarde para tomar el camino correcto: el de la concordia, el respeto y la cooperación. Si no entendemos esto, entonces no entendemos a Elvis, por mucho que nos guste seguirle.

    sábado, 27 de noviembre de 2021

    "If I Can Dream" por Rosa García Mora

     


    Corría el año 1968. Un año agitado para America, marcado por los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, la lucha por los derechos civiles, la inacabable guerra de Vietnam y la emergencia del movimiento hippie, cuyos postulados ponían en tela de juicio el sueño americano.

    En junio de 1968 Elvis se encontraba en un momento decisivo en su vida artística y personal. Estaba en el rodaje del programa televisivo de la NBC, "Elvis: The Comeback Special", y se encontraba devastado por los asesinatos, en medio de una lucha consigo mismo por vencer sus miedos y sus fantasmas por tener que volver a la televisión, lo que suponía para él su resurrección, y tener que enfrentarse de nuevo a su querido público, después de tantos años de películas que le habían sumido en un profundo pesar.

    Después de ver la noticia sobre la muerte de Kennedy en la televisión, Elvis pasó la noche entera con el director del programa, Steve Binder, hablando sobre los asesinatos y la situación que se vivía en su país y expresando sus buenos y sinceros deseos para todo el mundo.

    Entonces Binder pensó que Elvis tenía un mensaje muy importante que transmitir al país. 

    Fue esta reacción de Elvis, lo que llevó a la creación de la canción 'If I Can Dream', una canción en homenaje a King, y que hacía alusión directa a su discurso de 1963, "I Have a Dream''.

    Steve Binder, que fue la persona que devolvió a Elvis a su renacer como artista ante su público, y que quería que aquel programa fuera un giro absoluto en la carrera de Elvis, no podía tolerar que su programa finalizara con una canción de navidad, tal y como tenía planeado el coronel, y sobrecogido por la desesperación de Elvis ante los recientes asesinatos, tuvo una nueva iniciativa, de esas que hacían de él un genio detrás de las cámaras y

    le dijo a Walter Earl Brown, encargado de los arreglos vocales: "Escríbeme la mejor canción que jamás hayas escrito!!! ''...

    Y Brown así lo hizo y creó lo más bello que podamos imaginar para un Elvis lleno de deseos de paz y hermandad, y con afán de darle a este mundo un mensaje de paz y entendimiento, de transmitir su sueño de construir un mundo mejor. Y para ese Elvis soñador Brown creó "If I Can Dream".

    Elvis grabó la canción el 23 de junio de 1968 en los Western Recorders, Studio 1, Hollywood.

    Cerremos los ojos e imaginemos a Elvis en el estudio, con las luces apagadas, entregado por completo a la canción, con el micrófono en el suelo, postrado de rodillas...

    Las lágrimas caían de las mejillas de las coristas y nadie de los allí presentes había asistido jamás a una escena tan desgarradora.

    Cuándo Elvis interpretó la canción para el programa, lo hizo con tal emoción y pasión, que cantaba como si su sueño fuera nuestro sueño, sumido en un lamento universal.

    Al final de la canción, Elvis levanta los brazos, casi en una postura de crucifixión, como si la canción hubiera drenado su propia esencia.

    Cuando Elvis hace sangrar la música, solo nos queda abrir el alma y escucharle.

    jueves, 25 de noviembre de 2021

    "Bridge Over Troubled Water" por Rosa García Mora

     


    "Bridge Over Troubled Water"


    Que difícil resulta dejar paso al hemisferio izquierdo de mi cerebro para intentar escribir, cuando esta canción traspasó, desde el primer día que la escuché, los límites de mi razón, y cuando solo son las emociones las que la mantienen permanentemente viva dentro de mí.

    Una canción imposible de olvidar, el canto a la amistad más bello jamás escrito. Una melodía que nos traslada a los más sentidos cantos de fe y al más ferviente espíritu gospel. Y una letra en la que Elvis nos transmite su pasión, su alma pura, su profundo sentir hacia su prójimo... "Cuando te sientas pequeño, cuando estés triste, cuando haya lágrimas en tus ojos...como un puente sobre aguas turbulentas yo me desplegaré..." Y eso fue lo que hizo, darnos en ella todo lo mejor de sí mismo y tendernos ese puente, para que a través de él pudiéramos cogernos de su mano. A través de su voz nos entregó todo lo que llevaba dentro, su altruismo, su pasión, su amor infinito, su inmensa espiritualidad. Podemos atravesar su piel y estar dentro de él, con solo escucharle, e incluso sentir su propia redención, su propia salvación y su refugio, y cómo él también se aferra a nuestra mano, en busca también de recibir nuestro consuelo.

    Elvis la hizo totalmente suya y con su interpretación la llevó a otro plano totalmente diferente a la que ya había interpretado Garfunkel...


    La canción Bridge Over Troubled Water fue grabada por Elvis el viernes 5 de junio de 1970 en el estudio B de la RCA de Nashville, y se lanzó en el álbum "That's The Way It is" en Noviembre de 1970. La canción que aparece en el álbum, podemos escucharla con aplausos al final, pero estos aplausos fueron sobreañadidos posteriormente, con la intención del coronel y de Felton Jarvis, de que pareciera que la canción se había grabado en vivo.


    Fue escrita por Paul Simon en 1969, grabada originalmente por Garfunkel y lanzada en Enero de 1970, unos meses antes que Elvis la grabara. El original alcanzó el número 1 en el Hot 100 de EE.UU, y obtuvo varios premios Grammy , entre ellos al mejor álbum del año.

    Cuando estaba siendo compuesta, tanto Garfunkel como el productor Roy Halee pensaban que la canción necesitaba un tercer verso y más sonido hacia el final de la misma. Simon estuvo de acuerdo y escribió el verso final. Es muy hermoso cómo Paul Simon se inspiró para componer este último verso, cuando vio a su esposa mirándose al espejo viendo como le había salido su primer cabello blanco..."Sail on silver girl... Sail on by..."


    Cuando Elvis se acomodó en el estudio B de Nashville y se puso ante el micro para grabar la primera toma de "Bridge Over Troubled Water", quizás nadie pudiera ser consciente del crecimiento en intensidad fuerza y grandiosidad, que esta canción llegaría a alcanzar a medida que Elvis la iba engrandeciendo con cada interpretación en vivo, hasta hacerla llegar a lo sublime en sus interpretaciones.


    A medida que la canción va creciendo, los cantantes de respaldo, juegan un papel cada vez más importante. El elemento orquestal, la banda... y la grandiosidad de la voz de Elvis elevan la energía y el canto hasta el frenesí.


    Nadie como el propio Paul Simon, pudo decirlo mejor:

    "Cuando escuché por primera vez a Elvis interpretar 'Bridge Over Troubled Water' fue increíble. Pensé para mí mismo: ''¿Cómo diablos puedo competir con eso?''.


    Simon siempre se sintió muy orgulloso de que Elvis interpretará su canción. 

    Una canción que se convirtió en habitual en sus conciertos, y que 

    Elvis llevó en su corazón y en sus repertorios hasta el final en su último concierto en el Market Square Arena de Indianápolis, el 26 de junio de 1977. Siempre fue "su Bridge", como él decía a sus músicos para darles la intro en sus shows.


    Su Bridge, nuestro Bridge... Un himno para la eternidad.

    miércoles, 24 de noviembre de 2021

    CD - ELVIS PRESLEY - "BLUE HAWAII - THE EXPANDED ALTERNATE ALBUM"

    Elvis Presley ‎– Blue Hawaii - The Expanded Alternate Album

    CD - ELVIS PRESLEY - "BLUE HAWAII - THE EXPANDED ALTERNATE ALBUM"
    Año: 2012
    Memphis Recording Service – MRS30021361

    Formato: Cd
    Disco: Como nuevo
    Funda: Como nuevo
    Correo información pedidos: zonaelvis@gmail.com





    Track List:

    1 Blue Hawaii (Take 1fs Take 7m) 3:23
    2 Almost Always True (Take 1fs Take 8m) 3:41
    3 Aloha Oe (Take 4fs & Spm) 2:07
    4 No More (Take 1fs Take 13m) 2:22
    5 Cant Help Falling In Love (Take 27fs Take 28fs Take 29m) 3:09
    6 Rock-A-Hula Baby (Take 4fs Take 5m) 3:01
    7 Moonlight Swim (Take 3m) 2:29
    8 Ku Ui Po (Take 8lfs Take 9m) 3:38
    9 Ito Eats (Take 6fs Take 7fs Take8fs Take 9m) 2:32
    10 Slicin' Sand (Take 18lfs Take 19m) 1:51
    11 Hawaiian Sunset (Master) 2:31
    12 Beach Boy Blues (Take 1fs Take 2m) 3:01
    13 Island Of Love (Take 11fs Take 12fs Take 13m) 3:33
    14 Hawaiian Wedding Song (Take 2m) 2:58
    15 No More (Take 3lfs) 1:37
    16 No More (Take 9) 2:35
    17 Rock-A-Hula Baby (Take 1fs) 0:58
    18 Ito Eats (Take 1mm Take 3fs) 1:28
    19 Slicin' Sand (Take 15fs Take 16fs Take 17) 3:17
    20 Beach Boy Blues (Take 3mm) 2:05
    21 Island Of Love (Take 3fs, Take 5fs, Take 10fs) 1:36
    22 Aloha Oe (Take 2) 1:00
    23 Aloha Oe (Take 3 1:00
    24 Aloha Oe (Take 5spm) 1:19
    25 Aloha Oe (Take 7spm) 0:55
    26 Aloha Oe (Master Of Section 2) 0:45
    27 Cant Help Falling In Love (Take 1fs Take 2fs Take 3fs Take 4fs) 1:45
    28 Cant Help Falling In Love (Take 5lsf) 2:08
    29 Cant Help Falling In Love (Take 6fs, Take 7fs) 1:39
    30 Cant Help Falling In Love (Take 8lfs) 1:40
    31 Cant Help Falling In Love (Take 9) 2:16
    32 Cant Help Falling In Love (Take 10fs Take 11fs Take 12fs) 1:45
    33 Cant Help Falling In Love (Take 18fs Take 23mm) 2:14

    Créditos
    Art Direction – Andreas Schröer
    Compilation Producer – Joseph Pirzada
    Design – Kevin Reape
    Liner Notes – Andreas Schröer
    Mastered By – Jurgen Keilwerth

    Notas
    The CD is an expanded edition of the original soundtrack album ‘Blue Hawaii’ originally released in 1961.

    It contains many previously unreleased out-takes and alternate versions of the soundtrack recording including Elvis’ number 1 hit, ‘Can’t Help Falling in Love’.

    As a bonus, the CD is accompanied by a 40 page book containing many rare and unpublished photographs taken on and off the set of ‘Blue Hawaii’.


    "El amor de Elvis por los coches" por Rosa García Mora

     



    El amor de Elvis por los coches y los vehículos de motor es por todos conocida.

    Su hermanastro Billy Stanley, que era hijo de Dee, la segunda esposa de Vernon, heredó la pasión por los coches de él. Billy tenía dos hermanos, David y Ricky. Elvis quería mucho a sus hermanastros y los niños le adoraban y compartieron juntos muchas cosas bellas. Billy nos cuenta como Elvis en una ocasión le dijo :

    "Billy, cuando obtienes tu carnet de conducir por primera vez es cuando experimentas la verdadera libertad... tienes la libertad de ir donde quieras... además, un coche es una extensión de tu personalidad... y lo que conduces dice mucho de ti..."
    Billy nos cuenta que una de las razones por la que podemos ver tantas fotos de Elvis en coches o conduciendo, es por que le encantaba pasear por la ciudad... perderse en la carretera hacia donde el camino le llevara. "Él preguntaba  a quienquiera que estuviera por allí:  Vamos a dar un paseo?...
    Él simplemente daba vueltas... no iba algún lugar en especial... simplemente iba donde quiera que el coche le llevará... la sensación de libertad de la carretera abierta es lo que realmente amaba".

    Elvis siempre amó la libertad, y esa sensación la obtenía conduciendo sin rumbo fijo... donde el asfato le llevara y donde pudiera sentir, que realmente era libre... aunque solo fuera por unos efímeros momentos...

    En la actualidad, el entonces pequeño Billy, es hoy piloto de coches.


    martes, 23 de noviembre de 2021

    "Just Pretend" por Rosa García Mora

    Elvis grabó esta canción el 6 de junio de 1970, en las sesiones de estudio del 4 al 8 de Julio para RCA, en el Studio B de RCA en Nashville.

    Fue compuesta por Guy Fletcher y Doug Flett . La canción se lanzó por primera vez en el álbum "That's the Way It Is" en Noviembre de 1970, y se incluyó también en la película documental del mismo nombre.

     Nos muestra a un Elvis en la cima de su carrera. Su ego en estos momentos le daba un respiro, después del éxito alcanzado en Las Vegas, tras sus vuelta a los escenarios el año anterior. Elvis se sentía seguro de sí mismo y aún relativamente bien físicamente, aunque sus problemas personales, emocionales y matrimoniales seguían presentes.

     Pero aún era un momento en el que Elvis podía respirar, aunque fuera ese aire sucio de Las Vegas, como él decía. Cuando Elvis interpreta esta canción, un dulce piano nos introduce en la hermosa melodía de una balada en la Elvis va a expresar todo su sentir acerca de un amor que se va, pero que sigue existiendo sin ser real, solo fingiendo... La canción va in crescendo a medida que tu corazón se va encogiendo, sintiendo su pesar, su tristeza, y hasta su rabia. Y ese final que va decrescendo, hundiéndonos aún más en su rabia y en su dolor.

     ”Yo pertenezco aquí a tu lado Sí... vendré volando hacia ti, oh sí!. Todo el llanto es verdad Te abrazaré y te amaré de nuevo Pero hasta entonces Solo fingiremos”.

     Una hermosa canción, con un amargo sabor. Una interpretación magnífica con el alma de Elvis atravesando nuestros oídos y nuestras entrañas.

     

    domingo, 21 de noviembre de 2021

    "1126" por Mahnuel Muñoz

    El 26 de junio de 1977, a las 20.30, sobre el escenario de Market Square Arena de Indianapolis, Elvis Presley daba su último concierto, el número 1126 desde su regreso a los escenarios en 1969. Fue un gran show, dentro del nivel que a esas alturas de su carrera podía mantener. Aunque logra ofrecer unas interpretaciones poderosas, lejos quedaba ese Elvis eléctrico y salvaje de principios de los setenta. Mucha gente llevaba un tiempo diciendo que Elvis debería haberse retirado, o al menos haberse tomado un descanso, y quizá tuvieran razón. Pero dentro de un cuerpo enfermo y agotado su voz seguía brillando como el sol, proyectándose directamente desde un corazón que se resistía a detenerse mientras hubiera una sola nota musical en su interior. Para este show, Elvis recuperó dos viejas declaraciones de amor hacia su público que llevaban un tiempo fuera del repertorio : "I Can't Stop Loving You " y "Bridge Over Troubled Water", portadoras de versos tristemente premonitorios; en menos de dos meses, todos los asistentes al concierto y millones de seguidores en todo el mundo caminarían sobre las aguas turbulentas del mundo por el puente tendido por Elvis con su arte, y habiendo quedado huérfanos del ídolo, habrían de vivir sus vidas en sueños del ayer. Desde que era sólo un niño, Elvis permaneció atento a su corazón. Quiso, supo y pudo escuchar el sonido de los engranajes de su alma a pesar de todo el ruido; bajo el cielo claro de Tupelo, unos años después en el aire cargado de melodias de Memphis y en la polución neoyorquina, inmerso, en la década de los sesenta, en el caos tecnicolor de Hollywood y finalmente bajo el cielo de falsas estrellas de Las Vegas, siempre escuchó claramente la música en su interior, reverberando en su alma limpia; en la lúbrica inocencia de su adolescencia y en la turbia niebla de su madurez, en el refugio del gospel y el piano y en el circo romano del pop, al volante de un camión o bajo su corona de espinas, Elvis siempre tuvo presentes las palabras de Khalil Gibran, uno de sus autores preferidos: «Al nacer, ya llevas tu trabajo en tu corazón». Y por eso Elvis siguió cantando cuando su cuerpo le pedía parar. Incluso cuando, en diciembre de 1976 su mano escribió, una angustiosa nota en un folio con el membrete del Vegas Hilton pidiéndole ayuda a Dios para superar o acabar con el tormento que le suponía pasarse la vida subido a un escenario maquillando con purpurina su tristeza, volvía a vestir cada noche su brillante jumpsuit para desangrarse en "Hurt" o "How Great Thou Art". Lo hacía porque, a pesar del dolor, los contratos, la inhumana codicia del coronel Parker, la delirante adoración de sus fans, Elvis siempre supo cual era su trabajo y su propósito. Lo vivió de la manera en que su corazón le instaba a que lo hiciera, incluso si eso suponía entregarse agónicamente a la guadaña herrumbrosa de la muerte. Claro que él quería que cesara su dolor. Pero quizá lo que sintiese en lo más hondo de su ser era mucho más importante. Sus últimas actuaciones alternan momentos de sobrecogedora lucha del hombre contra el sufrimiento con gloriosas demostraciones de un talento divino, indestructible; podemos ver en su rostro y percibir en su voz que por unos segundos el dolor ha dejado paso a la música, el lenguaje de la divinidad en estado puro. Elvis Presley, el cantante más famoso del mundo, es en un minuto, el ser humano más asustado y solo de todos, pero súbitamente, por la gracia de una canción, por el poder de una letra escrita con la sangre de la verdad, él vuelve a conmoverse, vuelve a enamorarse, vuelve a extasiarse, vuelve a sentir en cada una de sus fibras las fuerzas del universo que confluyeron en él en los momentos de su mayor gloria artística y personal. Es verdaderamente asombroso apreciar como un Elvis rendido y resignado que farfulla "Love Me" por enésima vez se transforma en un intérprete desgarradoramente poderoso, humano y honesto, capaz de hacer bizquear las cuencas vacías de la muerte con "You Gave Me A Mountain" Cuando Elvis, la leyenda viva, alarga su espectáculo repartiendo pañuelos como una metáfora de su deseo de tirar de una vez por todas la toalla, se manifiesta el joven camionero que, con tanta timidez como determinación compartió su sueño con Marion Keisker en la pequeña oficina de Sun Records, afirmando cantar toda clase de música como nadie. El espíritu de aquel Elvis de 19 años es también el clarín de la muerte inminente del cuerpo físico del Rey del Rock, y está urgiendo al agotado artista a cumplir con la misión que se le encomendó al nacer, pues sus días están contados y en la siguiente fase del viaje habrá de dejar ese cuerpo atrás, sin una sola nota musical en su interior. Por eso, y no por el dinero, ni por el coronel Parker, Elvis siguió cantando con toda su alma cuando su cuerpo se resquebrajaba, cuando el infame libro que escribieron sus ex guardaespaldas descerrajó un tiro a bocajarro en su mismísimo núcleo vital. En ese instante, la música sonó aun más alto. Elvis se deshacía en las notas más altas de su registro, suscitando el desconcierto en los escépticos, pero llegando a lo más prrofundo y palpitante del corazón de sus seguidores con una súplica de ayuda. Todas las fuerzas necesarias para hablar, moverse, respirar... las empleaba en ofrecer a su público unos momentos postreros de perfección. El ocaso de Elvis indignó por igual a rockeros con síndrome de Peter Pan y a la clase media bienpensante y enmohecida ¿Pero qué valor pueden tener las críticas de esa gente que, como dice la canción, "mira la tierra y no ve más que tierra"? Elvis nunca traicionó al rock por cantar canciones italianas y afeitarse las patillas, ni faltó el respeto al establishment por no ser el ejemplar más sano del barrio. Esos conceptos son responsabilidad única de las mentes minúsculas que los crean. Su corazón le encomendaba compartir con el mundo su música y hacer más felices los días grises de millones de personas en el mundo. Y sus seguidores somos más felices y por tanto más útiles a la sociedad por el mero hecho de contar con su voz, su imagen y el valor incalculable de su entrega.

    lunes, 15 de noviembre de 2021

    "BACK IN NASHVILLE" por Mahnuel Muñoz

    "BACK IN NASHVILLE" por Mahnuel Muñoz
    "Back In Nashville", El lanzamiento de RCA-Legacy que tiene en éxtasis a todos los admiradores de Elvis, es una soberbia obra en la que no se ha escatimado el cariño por el legado del Rey; el trabajo del productor Matt Ross-Spang, responsable de las nuevas mezclas, es magnífico y pone en relieve un gran conocimiento y respeto hacia el material que tiene entre sus manos. El empaquetado me parece de un gusto exquisito y la información escrita en el libreto interior, de las manos de Ernst Mikael Jorgensen y el historiador David Cantwell, analiza con rigor y objetividad el origen de la música recopilada, exponiendo claramente la triste realidad que ha vivido la producción generada por Elvis en 1971; una realidad oscura y denigrante en la que los dos únicos álbumes conceptuales salidos de aquellas sesiones se concibieron con fines exclusivamente comerciales ("Elvis Sings The Wonderful World Of Christmas ") o bien destinados a un nicho concreto de mercado ("He Touched Me"); el resto de canciones de género masivo que, adecuadamente unidas deberían haber contado historias, fueron sometidas a una diáspora sin sentido hacia álbumes de descartes que no solo fracasaron en las listas de éxitos sino que diluyeron la relevancia musical de Elvis en un tiempo en que el rock seguía rutas muy distintas y géneros como el country, el blues o el folk se revelaban como cálidos refugios para los pioneros de los años '50. Precisamente Elvis demuestra en esos días su interés por crear un álbum con los tintes folk que triunfaban, pero la codiciosa estupidez de RCA y el coronel Parker enfocaron los esfuerzos en un disco de navidad que Elvis hizo a regañadientes y en cuya elaboración sólo logró brillar con la luz propia de su leyenda cuando abordaba piezas tradicionales o afines a sus propias raíces sureñas. La pulsión de Elvis por explorar nuevos territorios fue rápidamente acallada y casi borrada de la historia por las enfermizas estrategias del coronel, consistentes en limitar el catálogo de elecciones musicales de Elvis a las editoras de canciones que le otorgasen mayor rédito económico y en anegar el mercado con lanzamientos discográficos que incluyeran todo el material grabado por el cantante, sin prestar atención a la coherencia o la calidad. Y así, gran parte de la belleza intimista, la doliente confesión y la desbordante entrega que supura el arte de Elvis en éstas sesiones de 1971 ha estado medio siglo oculta bajo portadas escogidas al azar, insulsos nombres de elepés y arreglos orquestales no siempre adecuados. En "Back In Nashville"esos arreglos han sido retirados de los masters originales para ofrecernos una experiencia sensorial nueva, dulce por el descubrimiento de los nuevos matices, amarga por la conciencia de la oportunidad que se perdió en su época de mostrar al mundo un Elvis nuevo surgido de su veta más antigua, desprovisto de adornos. Los fans del núcleo mas duro conocerán la inmensa mayoria del material recogido, ya que fue debidamente representado en lanzamientos del sello "Follow That Dream" y otros de la propia RCA, pero para quien no se haya hecho con esos títulos, es considerable el impacto de sentir a un Elvis tan cristalino y contundente, que muestra sin fisuras como se implica a fondo con una canción que tiene algo que decirle a él -y por él para su público-, y es capaz de perderse en ella durante minutos y posiblemente horas, abriéndonos una puerta secreta a su proceso creativo y a las grutas más ocultas de su interior . Las tomas alternativas de las piezas, los ensayos, improvisaciones y charlas previas a la grabación nos cincelan en los huesos al Elvis puro que titilaba mas allá de su imagen, en color o blanco y negro, joven y vibrante o cansado y triste. En "Merry Christmas Baby ", "Don't Think Twice, It's All Right", "It's Still Here", "I Will Be True " y "I'll Take You Home Again, Kathleen" tenemos a ese Elvis que sólo puede vivir al calor de las canciones, pues al otro lado está el frío mundo que espera ávido, con las garras abiertas, que el rey les ofrezca más y más. En "I'm Leavin", "We Can Make The Morning" "Love Me, Love The Life I Lead" y "Until It's Time For You To Go " Elvis se desprende de su máscara de artista para dejarnos escuchar a un hombre que contempla aterrado el derrumbe de su paisaje emocional y se aferra a los vértices mas afilados de su canto, aquellos que erosionan la garganta y el corazón. Y al salir del manto protector de la música, Elvis no sabe vivir. Y le pide ayuda a Dios, de nuevo con la música. En "An Evening Prayer", "Reach Out To Jesus" y "Lead Me, Guide Me" extrae de sus entrañas una pasión y una súplica de ayuda equiparables a las vertidas en "If I Can Dream ". Hay demasiada hermosura en "Back In Nashville " para reducirla a palabras o imágenes. En cualquiera de sus dos formatos (CD o vinilo)es un maravilloso regalo para los "locos" que seguimos amando a Elvis y para los descerebrados que se empeñan en recrearse en los momentos más amargos del artista y convertir su odio en artículos periodisticos difamatorios; si tan sólo dejaran entrar unos minutos de esta musica preciosa, sincera y amorosa a través de sus emponzoñados sentidos, esbozarían una sonrisa, dejarían el bolígrafo o el teclado del ordenador a un lado y quizás, sólo quizás, empezarían a entender.

    WhatsApp Grupo Elvis Radio 24h

    Novedad!!! Desde Elvis Radio 24h nuestro primer objetivo ha sido siempre difundir el legado de Elvis Presley al mundo entero mediante nuestra radio en la web https://www.elvisradio.net o en nuestra aplicación gratuita en Play Store. Pero también queremos poner en contacto de una forma u otra a todos los fans del Rey de todas partes del mundo, unirlos a través de su música. Para ello hemos creado "Elvis Radio Whattsap Group" donde podrás hablar y conocer a fans de Elvis del mundo entero con tu mismo idioma!! Cómo participar?? Muy fácil 1. Debes de ser respetuoso y educado con todos los particulares y con la figura de Elvis de no ser así seras eliminado. 2. Tendrás que mandar un WhatsApp al +34 606257303 con el número del idioma que va a aparecer más abajo y que en tu estado aparezca la bandera de tu país (importante) - 1. Internacional (podrás conocer a fans del mundo entero en todos los idiomas) - 2. Chat en Español - 3. Chat en Inglés 3. Se ruega que todos los participantes sigan la página de Elvis Radio 24h en https://www.elvisradio.net o tengan la aplicación descargada en Play Store. Esto es debido a que muchas de las conversaciones seran sobre las canciones que suenan en la radio en ese momento. Muchas gracias a todos y mucho Elvis!!

    8th ELVIS CHRISTMAS SPECIAL

    CLUB ELVIS SPAIN INFORMA:
    8TH ELVIS CHRISTMAS SPECIAL SÁBADO 18 DE DICIEMBRE HOTEL H10 CASANOVA La fiesta navideña de Club Elvis regresará en diciembre, dos años después, de nuevo en el Hotel H10 Casanova(Gran Via 559, esquina Casanova, con las siguientes actividades: A partir de las 19.30: • Bienvenida a los asistentes • Proyección. • Karaoke Elvis A partir de las 22.00: • Cena y proyección A partir de las 23.00: Actuación especial de ESTACIÓ 67 DUO A partir de las 0.00h Concierto especial de navidad con VELVET CANDLES Y ELVIS TRIBUTE BAND Y Elvis Music Party hasta las 3.00 A continuación podéis encontrar el menú y el proceso de reserva: Este año el menú será el siguiente: APERITIVOS Pizarra de embutidos ibéricos con pan de cristal y tomate Croqueta de bacalao con “all i oli” de membrillo Micuit de pato con grosellas agridulces Wontong de verduras con salsa teriyaki Canelón de meloso de ternera con bechamel trufada Brocheta de rape y langostino PRINCIPAL (A ESCOGER) Dorada con pistachos, puré de calabaza y puerros Muslitos de pintada con parmentier de patata, manzana y uva POSTRES (A ESCOGER) Mousse de turrón Delicia de chocolate blanco y fruta de la pasión Surtido de turrones de Navidad BODEGA Agua mineral Hermanos Lurton Verdejo - D.O. Rueda Baluarte Roble - D.O. Ribera del Duero Cava Castillo Perelada Brut Reserva Cafés e infusiones Precio evento: Socios y un acompañante 43 euros cada uno. No socios: 45 Reserva cena+actuación a traves de CODETICKETS (DISPONIBLE A PARTIR DE MAÑANA): Confirmación de la reserva y del segundo plato en: socios@clubelvis.org o telefono 617619133 (José Puigfel, a partir de las 19.00h) PLAZO MÁXIMO DE RESERVA: 1 de diciembre.Plazas limitadas.

    domingo, 14 de noviembre de 2021

    "ELVIS IN PERSON" (1969)

    por Mahnuel Muñoz.
    En 1969, Elvis llevaba trece años con una astilla del hostil escenario del New Frontier de Las Vegas clavada en su corazón; el Rey había cambiado el mundo, y lo había convertido en su reino. Pero Las Vegas era OTRO mundo. En el New Frontier, como en el resto de ostentosos recintos de la ciudad, la figura y el mensaje de Elvis no encajaban en ninguna parte. Las copas de champán y la joyería tintineaban al compás de la música de los Hermanos Dorsey o Liberace, y hasta de los chistes de Ronald Reagan. El rugido liberador de un ex-camionero de Mississippi, tierra de esclavos, era en todo caso una molestia para sus maduros visitantes. Escuchar la grabación de uno de los conciertos de Elvis en el New Frontier es como poco desconcertante; el único momento de su carrera en el que canta en vivo sin ovaciones cerradas y sudorosas. Cuando El Rey se convirtió en un artista adecuado para Las Vegas-o Las Vegas un lugar adecuado para el artista- habían pasado guerras, modas y kilómetros de celuloide; habían muerto ídolos y profetas; la lucha por los derechos civiles se había vuelto cada vez mas cruenta; y el hombre había llegado a la luna para arrancarle del ojo el cohete que lanzó George Mèliès. Las Vegas inicia una nueva etapa, en la que coinciden el declive de los clanes mafiosos con una tendencia aperturista hacia el público mas popular. Elvis en 1969 es una figura patrimonial americana, tan aceptado y relevante como Sinatra o Barbra Streisand. Ha demostrado su validez como entretenimiento familiar a lo largo de una treintena de películas-al margen de la calidad de las mismas-, ha reivindicado sus valores espirituales mas profundos en soberbios elepés de gospel ("His Hand In Mine", "How Great Thou Art"), ha recobrado el vínculo con sus raíces artísticas volviendo a grabar ese mismo año en Memphis y dando vida, nada menos, a dos de sus cinco mejores obras discográficas ("From Elvis In Memphis"y "Back In Memphis). Además, cuando ha tenido que ponerse ante la cámara para recordar que es el intérprete mas natural y apasionado del rock, lo ha hecho sin vacilación, dejando para la posteridad ese espléndido especial de televisión realizado en 1968 para la NBC, en el que se recogen algunos de sus cantos mas crudos y emotivos, tejidos con melodías y estrofas que no le dejarán volver a la insustancialidad de sus años en Hollywood. A la "nueva" Las Vegas peregrinarán para ver el show de Presley viejos rockeros nostálgicos y ejecutivos estresados, pin ups de maquillaje grueso, estrellas de cine, madres con familias numerosas, hippies, artistas y turistas, damas envueltas en abrigos de visón y operarios de la cadena de montaje de Chevrolet. Tras un concierto de apertura,para celebridades y adinerados,el 31 de julio de 1969, durante el mes de agosto de ese año El Rey se exorciza y saca de sí toda la rabia macerada en años de frustración; su interpretación es salvaje y orgánica, surgida directamente de la veta del Presley de los '50. "Blue Suede Shoes", "Johnny B.Goode", "Hound Dog", "My Babe" y el medley "Mystery Train/Tiger Man" se reinventan con un voltaje peligroso y una velocidad frenética, en el registro más musculoso e inflamable de la voz de Elvis, casi a modo de plantilla para los futuros punk-rockers. Cubren su espalda una nueva banda formada por curtidos veteranos del negocio que parecen haberle acompañado siempre, James Burton y John Wilkinson a las guitarras, Jerry Scheff al bajo, Ronnie Tutt en la batería, Larry Muhoberac al piano y órgano; una cama de voces provista por The Imperials, Millie Kirkham y The Sweet Inspirations, unos timbres celestiales como los que le acercaron a la música, siendo un niño, en la iglesia de Tupelo. Y una orquesta atómica, la de Bobby Morris, porque esto es Las Vegas, señoras y señores, y las máquinas tragaperras hacen mucho ruido. Elvis siempre tuvo algo que dar a todos los que pagaron su entrada para los recitales en las Vegas. Ahora sus chistes recibían el riego de las risas desde el patio de butacas; volvieron las baladas que emocionaban a los espíritus sensibles("Are You Lonesome Tonight?", "Can't Help Falling In Love") y el sonido country que estrechaba las callosas manos de los hombres y mujeres del campo ("I Can't Stop Loving You "); por añadidura, las nuevas generaciones se asombraron con un artista al que creían obsoleto y que sin embargo era capaz de entonar con credibilidad una canción protesta ("In The Ghetto"), dar vida a una vibrante oda a las grietas que los celos abren en el amor ("Suspicious Minds") o reinterpretar con respeto y maestría algún himno del momento ("Words"). Lo más importante, Elvis vuelve a sentirse creador de un material capaz de conectar con el mundo y dejar testimonio del tiempo en que vivía. Las grabadoras estaban en marcha para registrar el momento en que el Ave Fénix de Tupelo logra volver, en ese agosto del 69, al camino iniciado en el numero 706 de Union Avenue, y al igual que en aquel entonces, se provocó la colisión de dos mundos, que hasta entonces, estaban a una distancia de galaxias.

    domingo, 7 de noviembre de 2021

    "Nada más (y nada menos) que un hombre" por Mahnuel Muñoz.

    "Nada más (y nada menos) que un Hombre" por Mahnuel Muñoz.
    El 4 de agosto de 1972 tiene lugar una de las mayores erupciones solares jamás registradas; tan intensa que interrumpe las comunicaciones telefónicas en el estado de Illinois. El hecho provoca que la compañía AT&T rediseñe su sistema de energía para los cables transatlánticos. Ese mismo día, "Elvis As Recorded Live At Madison Square Garden" se convierte en disco de oro, menos de dos meses después de su puesta en las estanterías de las tiendas. El disco documenta otro impacto sideral, que provoca muchos cruces de cables, y es, además, momento crítico en la carrera de Elvis: su primer concierto en la Ciudad Que Nunca Duerme. Y su segunda coronación, esta vez como "Principe De Otro Planeta". He leído que el cómico Eddy Murphy y Paul Stanley (guitarra y voz en Kiss), decidieron dedicarse en serio a lo suyo influidos por las poderosas ondas desprendidas en esas "Veladas en El Jardin" de Elvis. Para Elvis, nuevamente, es ocasión de sacarse una vieja astilla; Nueva York había sido dura con él. Steve Allen y Ed Sullivan le humillaron allí en los primeros años, si bien Sullivan tuvo la decencia de retractarse públicamente, aunque de forma muy paternalista, eso sí. Elvis no ha olvidado el frac, el perrito y el "waist-up", a pesar de los Cadillacs y los premios, y desconfía del insaciable monstruo insomne de acero y hormigón. Pero donde un rey puede ser depuesto, un Hombre es invencible, y Elvis, que es Hombre antes que rey, triunfa en New York, de purísima y oro, como un torero que sólo mata de amor. La capa extendida, una ultima sonrisa, rodilla en tierra. El periodista Chris Chase, que es quien otorga a Elvis el rango de "Príncipe De Otro Planeta" apunta en su crónica del show en el Madison una descripción mucho mas profunda y cercana a la esencia de Presley: "Muy de vez en cuando, un paladín especial aparece en escena (...), alguien en cuyas manos la forma en que hace algo es más importante que la cosa en sí misma." Y asi es. Lo que Elvis nos provoca es mas grande incluso que su arte. "American Trilogy", por ejemplo. Es uno de los temas que suscitan mas descarnadas emociones entre los fans. Entre aquellos que no hablan inglés, hay quien no sabe lo que dice la letra, y hay quien aún sabiéndolo no puede experimentar la patriótica emoción de los versos, producto de dos siglos de lucha fratricida; Elvis sabe bien de qué están hechos los sueños y las pesadillas de América, porque empezó su vida estigmatizado como "basura blanca" y la terminó como deidad; por eso Él, y no otro, puede verter tanta verdad en una canción asi; por eso Él, y no otro, puede abrirnos el alma como Moisés abrió las aguas, simplemente cantando, sin la alambrada de las palabras. Pero no es esto lo que cubre de oro ese momento para el Rey, ya que, a estas alturas, el éxito de "As Recorded..." no es más que otro trofeo que colgar en la pared. Elvis, dentro de su aflicción y su estupor, es un poco más feliz y con dicha emoción engrandece su arte porque a su vida vuelve el amor. Ha conocido a Linda Thompson, que ha llegado a su vida justo a tiempo, en pleno proceso de separación legal de Priscilla. Linda es risa, chispa y verdad en el entorno enmohecido de Su Alteza. Se amolda sin titubeo a la loca vida de Elvis, que recobrando parte de su sonrisa perdida, le pregunta: "¿Dónde has estado toda mi vida?" En los conciertos de ese tiempo, Presley quita espacio a las bromas y al kárate y se lo da a la música. Canta sombrío y soberbio. Es difícil encontrar, incluso dentro de la obra de Elvis, momentos de tan abrumadora entrega y mayor carga emotiva que sus lecturas de "It's Over", "The Impossible Dream", "You Gave Me A Mountain" o "You've Lost That Lovin'Feelin'" en 1972; el amor se manifiesta en él, con el dolor de la despedida y el esplendor de la expectativa, dando a sus interpretaciones un equilibrio perfecto. Otro crítico, A.B.Thames, capta y decreta que bajo todo el artificio de Elvis en escena estalla el talento: "Es la personificación de la esencia del rock and roll, y ni los oropeles ni los trucos con los que intenta taparlo el Coronel pueden ocultarlo" Y el rock, que también comete el pecado de la falsa joyería, no puede ocultar que Elvis no es un sueño, ni un ángel ni un rey. Es un Hombre, que como todos funciona a golpes de amor; quitadle el tupé, el jumpsuit, la capa, los anillos y las limusinas y será más y mejor Elvis que nunca, el Elvis de amor y de huesos, de nudo en la tripa, de llanto y de tropiezos, el Elvis sin destilar que estuvo con Sam Phillips en sus sueños hasta que se hizo carne un caluroso día de julio de 1954.