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    lunes, 15 de noviembre de 2021

    "BACK IN NASHVILLE" por Mahnuel Muñoz

    "BACK IN NASHVILLE" por Mahnuel Muñoz
    "Back In Nashville", El lanzamiento de RCA-Legacy que tiene en éxtasis a todos los admiradores de Elvis, es una soberbia obra en la que no se ha escatimado el cariño por el legado del Rey; el trabajo del productor Matt Ross-Spang, responsable de las nuevas mezclas, es magnífico y pone en relieve un gran conocimiento y respeto hacia el material que tiene entre sus manos. El empaquetado me parece de un gusto exquisito y la información escrita en el libreto interior, de las manos de Ernst Mikael Jorgensen y el historiador David Cantwell, analiza con rigor y objetividad el origen de la música recopilada, exponiendo claramente la triste realidad que ha vivido la producción generada por Elvis en 1971; una realidad oscura y denigrante en la que los dos únicos álbumes conceptuales salidos de aquellas sesiones se concibieron con fines exclusivamente comerciales ("Elvis Sings The Wonderful World Of Christmas ") o bien destinados a un nicho concreto de mercado ("He Touched Me"); el resto de canciones de género masivo que, adecuadamente unidas deberían haber contado historias, fueron sometidas a una diáspora sin sentido hacia álbumes de descartes que no solo fracasaron en las listas de éxitos sino que diluyeron la relevancia musical de Elvis en un tiempo en que el rock seguía rutas muy distintas y géneros como el country, el blues o el folk se revelaban como cálidos refugios para los pioneros de los años '50. Precisamente Elvis demuestra en esos días su interés por crear un álbum con los tintes folk que triunfaban, pero la codiciosa estupidez de RCA y el coronel Parker enfocaron los esfuerzos en un disco de navidad que Elvis hizo a regañadientes y en cuya elaboración sólo logró brillar con la luz propia de su leyenda cuando abordaba piezas tradicionales o afines a sus propias raíces sureñas. La pulsión de Elvis por explorar nuevos territorios fue rápidamente acallada y casi borrada de la historia por las enfermizas estrategias del coronel, consistentes en limitar el catálogo de elecciones musicales de Elvis a las editoras de canciones que le otorgasen mayor rédito económico y en anegar el mercado con lanzamientos discográficos que incluyeran todo el material grabado por el cantante, sin prestar atención a la coherencia o la calidad. Y así, gran parte de la belleza intimista, la doliente confesión y la desbordante entrega que supura el arte de Elvis en éstas sesiones de 1971 ha estado medio siglo oculta bajo portadas escogidas al azar, insulsos nombres de elepés y arreglos orquestales no siempre adecuados. En "Back In Nashville"esos arreglos han sido retirados de los masters originales para ofrecernos una experiencia sensorial nueva, dulce por el descubrimiento de los nuevos matices, amarga por la conciencia de la oportunidad que se perdió en su época de mostrar al mundo un Elvis nuevo surgido de su veta más antigua, desprovisto de adornos. Los fans del núcleo mas duro conocerán la inmensa mayoria del material recogido, ya que fue debidamente representado en lanzamientos del sello "Follow That Dream" y otros de la propia RCA, pero para quien no se haya hecho con esos títulos, es considerable el impacto de sentir a un Elvis tan cristalino y contundente, que muestra sin fisuras como se implica a fondo con una canción que tiene algo que decirle a él -y por él para su público-, y es capaz de perderse en ella durante minutos y posiblemente horas, abriéndonos una puerta secreta a su proceso creativo y a las grutas más ocultas de su interior . Las tomas alternativas de las piezas, los ensayos, improvisaciones y charlas previas a la grabación nos cincelan en los huesos al Elvis puro que titilaba mas allá de su imagen, en color o blanco y negro, joven y vibrante o cansado y triste. En "Merry Christmas Baby ", "Don't Think Twice, It's All Right", "It's Still Here", "I Will Be True " y "I'll Take You Home Again, Kathleen" tenemos a ese Elvis que sólo puede vivir al calor de las canciones, pues al otro lado está el frío mundo que espera ávido, con las garras abiertas, que el rey les ofrezca más y más. En "I'm Leavin", "We Can Make The Morning" "Love Me, Love The Life I Lead" y "Until It's Time For You To Go " Elvis se desprende de su máscara de artista para dejarnos escuchar a un hombre que contempla aterrado el derrumbe de su paisaje emocional y se aferra a los vértices mas afilados de su canto, aquellos que erosionan la garganta y el corazón. Y al salir del manto protector de la música, Elvis no sabe vivir. Y le pide ayuda a Dios, de nuevo con la música. En "An Evening Prayer", "Reach Out To Jesus" y "Lead Me, Guide Me" extrae de sus entrañas una pasión y una súplica de ayuda equiparables a las vertidas en "If I Can Dream ". Hay demasiada hermosura en "Back In Nashville " para reducirla a palabras o imágenes. En cualquiera de sus dos formatos (CD o vinilo)es un maravilloso regalo para los "locos" que seguimos amando a Elvis y para los descerebrados que se empeñan en recrearse en los momentos más amargos del artista y convertir su odio en artículos periodisticos difamatorios; si tan sólo dejaran entrar unos minutos de esta musica preciosa, sincera y amorosa a través de sus emponzoñados sentidos, esbozarían una sonrisa, dejarían el bolígrafo o el teclado del ordenador a un lado y quizás, sólo quizás, empezarían a entender.

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