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Elvis Radio 24h comparte el talento del artista quizá más influyente del Siglo XX: Elvis Presley.

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domingo, 28 de noviembre de 2021

UNA MILLA DE SABIDURÍA por Mahnuel Muñoz




Cuando Elvis retomó a finales de la década de 1960 la relevancia cultural ostentada desde sus inicios y que se había diluido en Hollywood, lo hizo con un enfoque diferente, combinando la necesaria faceta de showman con un componente confesional que le acercó más que nunca a su público y sacó a la luz una humanidad hasta entonces sepultada bajo el denso alud de su leyenda. Tras convertirse en el icono del rock and roll y el rey del cine familiar, Elvis se encontró a sí mismo en el lugar en que todo comenzó, la música pura y sin compromisos. "If I Can Dream", el himno de amor fraternal que cerraba el Comeback Special de 1968 arrancó de las entrañas del rey la promesa de no volver a cantar una canción o interpretar un papel en los cuales no creyera, y lo que es aún más importante, nos dejó una de las muchas lecciones de vida que nos hacen crecer como seres humanos si, más allá de oírle cantar, le escuchamos. "Si puedo soñar con una tierra mejor, donde todos mis hermanos caminen cogidos de la mano, dime por qué, oh, por qué mi sueño no puede hacerse realidad". 


Ése, y no otro, es el camino que nos marcan las huellas de Elvis. Viajemos juntos, hay sitio para todos.


El Elvis que regresó a los estudios de grabación a dejar impresa su alma en los microsurcos de sus discos llevaba un mensaje de amor y unidad más grande y auténtico que el del movimiento hippy. Lejos de perderse en universos psicodélicos, su discurso nacía de la terrenalidad más absoluta, del amor entre padres e hijos, amigos y vecinos que compartían tristezas y alegrías en la casa, el trabajo y el barrio, gente de diferente raza, credo y condición con la misma esperanza, el mismo miedo, el mismo hambre, los mismos deseos. Y asi, en las sesiones celebradas en 1969 en los American Studios-e incluso en sus nuevas grabaciones para películas-entre un deslumbrante muestrario de canciones de amor y desamor nacieron odas al hogar y la familia ("Don't Cry Daddy", "Mama Liked The Roses", "Only The Strong Survive"), los dramas sociales ("In The Ghetto", "Long Black Limousine", "Change Of Habit") y reflexivas introspecciones en busca de la propia identidad ("Who Am I?", "Stranger In My Own Hometown", "True Love Travels On A Gravel Road" o "Without Love") . De todas las canciones mencionadas podemos citar más de una frase inspiradora que nos ha servido y hoy día nos sigue sirviendo como salvavidas en el proceloso mar de la mezquindad humana, pero ahora creo que es especialmente procedente recordar versos de "True love..." y "Without Love": 


"A través de los años hemos tenido tiempos difíciles y lágrimas

Pero solo ayudaron a que nuestro amor creciera

Y estaremos juntos sin importar cuán fuerte sople el viento" ("True Love...")


"Sin amor no tengo nada

Sin amor no tengo nada en absoluto

He conquistado el mundo

Lo he tenido todo menos una cosa,

Sin amor no tengo nada en absoluto" (Without Love")


Recordar esas verdades cada día y ponerlas en práctica es el mejor tributo que podemos rendir a Elvis Presley. De nada sirve ser grande y transitar con vehemencia por calles pavimentadas de oro si tu corazón carece de bondad y empatía. El amor se mueve por carreteras secundarias, con baches, grietas y grava, pero que al final nos llevan al destino deseado: la alegría y la paz de espíritu. Y trabajar con amor, sin invertir un segundo en  mirar por encina del hombro al compañero o desdeñar su tarea es el camino directo hacia el éxito, no tanto un éxito social como un éxito humano.


Durante la década de 1970 se dio la paradoja de que bajo su apariencia más efectista Elvis ofreciera un arte más revelador e intimista. En sus conciertos, junto a las recreaciones de los clásicos de los '50 y '60 y versiones muy personales de los éxitos comerciales del momento, el rey obsequió a su audiencia con piezas cargadas de mensajes que podríamos calificar de  autobiográficos, entre los que destaca "Walk A Mile In My Shoes", una composición de Joe South que había obtenido una buena acogida en las listas de ventas desde su lanzamiento en enero de 1970 y de la que se registraron versiones de diferentes cantantes, además de la que hizo el propio compositor. 


La canción es un alegato en favor de la tolerancia racial, la compasión y la visión con perspectiva, y en el contexto actual sigue, por suerte o por desgracia, de plena actualidad. Aplicada a la propia naturaleza humana y artística de Elvis, la pieza es un mensaje directo a sus detractores, siempre aplicados a cuestionar dañinamente cada uno de los pasos o decisiones del rey. Asimismo, es un llamamiento al mundo para ver más allá de las apariencias y etiquetas sociales.


"Si yo pudiera ser tu, si tu pudieras ser yo

Por solo una hora, si pudiéramos encontrar una manera

Para entrar en la mente de los demás

Si pudieras verte a través de mis ojos

En lugar de tu propio ego,

Creo que te sorprendería ver

Que has estado ciego


Camina una milla en mis zapatos

Solo camina una milla en mis zapatos

Antes de abusar, criticar y acusar

Camina una milla en mis zapatos


Ahora, si pasamos el dia

Lanzándonos piedras el uno al otro

Porque no pienso

O no llevo mi cabello de la misma manera que tú 

Bueno, puedo ser gente común

Pero soy tu hermano

Y cuando golpeas

Tratando de lastimarme

Te estás lastimando a tí mismo 

Señor, ten piedad


Ahora, hay gente en reservas 

Y en el gueto

Y hermano, allí,  por la gracia de Dios

Vamos tu y yo,

Si tan solo tuviera las alas de un pequeño angel

¿Sabes? 

Volaría hasta la cima de una montaña

Y luego lloraría, lloraría, lloraría"


La canción es interpretada por Elvis con la alegría de un alma noble, el temple y la autoridad de un cantautor, la verdad de un luchador cuyas heridas aún no se han curado y el fuego de un joven líder idealista ávido de compartir su don con su familia, con su grey y con la humanidad, y dejar su impronta no sólo en la historia del mundo, también en el mapa emocional de cada individuo que entra en contacto con el arte del hijo de Tupelo. El mensaje contenido en los versos de Joe South exorciza los demonios y convoca a los ángeles de Elvis Presley, y expone al hombre y a la deidad musical en un solo cuerpo, sobre el escenario, dándonos una lección que no debemos olvidar si queremos que el mundo sea un lugar mejor, y que puede resumirse en "Men With Broken Hearts", una composición de Hank Williams, que Elvis recitó parcialmente en escena: 


"Nunca has caminado en los zapatos de ese hombre,

Ni viste las cosas a través de sus ojos,

Ni te paraste a mirar con las manos indefensas

Mientras el corazón dentro de tí se muere.

Así que ayuda a tu hermano en el camino,

No importa donde empiece,

Porque el Dios que te hizo a ti también hizo

A estos hombres con los corazones rotos"


Nunca es tarde para tomar el camino correcto: el de la concordia, el respeto y la cooperación. Si no entendemos esto, entonces no entendemos a Elvis, por mucho que nos guste seguirle.

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