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    miércoles, 19 de enero de 2022

    "En el mundo de la música..." Por Rosa García Mora

     


    En el mundo de la música, como el de todas las artes, hay grandes personas, aristas que nacen con un don y que son capaces de marcarnos con su música, con sus composiciones, con sus interpretaciones.


    Todas las áreas del arte, las canciones, los libros, las pinturas... van llenando nuestras pequeñas vidas y les van dando un sentido distinto. Nos van dando nuevas formas de entender nuestras vidas y nuestras experiencias, y se asocian a nuestras vivencias para que nunca podamos separarlas de nosotros mismos. El dolor del artista, su alegría, su sentir, sus más profundos miedos... se proyectan en ellas y se trasladan a nosotros.


    Elvis, en eso fue un gran maestro.


    La fama y la fortuna, cuan vacías podían llegar a ser para él y, por el contrario, cuánto llenaba su vida el amor y la comprensión inmensos que recibía y sigue recibiendo de su público y de sus fans.


    A Larry Geller, peluquero y consejero espiritual de Elvis le preguntaba la gente cómo era Elvis y él siempre les respondía: "No escuches a nadie, ni siquiera a mí, escucha su música, solo escucha su voz. Si quieres saber quién era Elvis él te responderá".


    Elvis nos abre su alma sin corazas, nos da algo que no tiene calificativos, algo indescifrable... pero ese algo ya te hace suyo para siempre.


    https://youtu.be/uuassaTJTvc

    lunes, 17 de enero de 2022

    "Elvis Presley fue..." Por Rosa García Mora

     


    Elvis Presley fue, en privado y en público, una de las personas más generosas en la contribución a organizaciones benéficas y eventos de caridad, que jamás haya existido.


    De las muchas organizaciones que Elvis apoyó, una de sus organizaciones benéficas favoritas fue el Hospital para niños St. Jude en Memphis.


    El St. Jude Children's Research Hospital, es un centro de investigación y tratamiento del cáncer infantil que fue fundado por el humorista y actor Danny Thomas en 1962.

    El hospital se fundó con la premisa de que "ningún niño debe morir en los albores de la vida".


    Cuando Danny comenzó a hacer realidad su idea del hospital, literalmente recorrió el país pidiendo donaciones a la gente, y muchos famosos le brindaron su ayuda.


    Elvis, como era costumbre en él, acudió a esa petición de apoyo a los niños del St. Jude y a su fundador Danny Thomas desde que el hospital era solo un sueño, y lo continuó haciendo a lo largo de su vida.


    Elvis hizo una aparición en " La Lluvia de estrellas" de Danny Thomas, a beneficio de la construcción del Hospital St. Jude, en Russwood Park en Memphis, el 28 de junio de 1957. Elvis ese día no cantó, aunque participó en el acto benéfico. Podemos ver a Elvis en las fotos junto a estrellas de la talla del cómico Lou Costello,  las actrices Jane Russell y Susan Hayward y el cantante country Ferlin Husky.


    El nombre de muchos de esos primeros donantes, entre los cuales también se encontraba Frank Sinatra, se enumeran en una pared dentro de la sección principal del hospital. Por supuesto el nombre de Elvis Presley tiene una mención especial en esa pared, al igual que la tiene en otros tantos hospitales u organizaciones benéficas.


    También podemos ver en el segundo bloque de fotos a Elvis y a Danny Thomas, el día 14 de febrero de 1964, un soleado día de San Valentín, en Long Beach, California, cuando Elvis donó el yate "Potomac", cuyo propietario anterior fue el presidente Franklin Roosevelt, al Hospital St. Jude

    https://youtu.be/3PY6xGON-C0


    La generosidad de Elvis era su esencia. Hacer cualquier cosa que estuviera en su mano para ayudar y hacer feliz los demás. Y sobre todo a los niños.

    domingo, 16 de enero de 2022

    "El vuelo del Ícaro - Aloha From Hawaii (1973)" por Mahnuel Muñoz

     


    El vuelo de Ícaro: 

    "Aloha From Hawaii Via Satellite" (1973)


    (Nota: Este es un análisis del álbum original con la banda sonora del concierto.)


    La trascendencia de "Elvis: Aloha From Hawaii", que cumple 49 años, va mas allá de ser uno de los momentos más destacados del pop del siglo XX, retransmitido vía satélite a todo el planeta, situándose entre los programas más vistos de la historia; un show con el que Elvis no sólo hizo llegar a todas partes la música que mejor le representaba en esa etapa de su carrera; también marcó a fuego en el ADN colectivo la imagen que le transformaría en un icono, casi en el escudo de armas de su generación: el tupé escultural, el traje blanco, el águila americana, la capa, la rodilla en tierra, los brazos extendidos. 


    Este documento es básico para entender a Elvis-persona y personaje-por lo claramente que nos muestra su parte humana. Tengo sentimientos encontrados con este álbum, no es mi concierto favorito a pesar de los momentos inolvidables que posee; Elvis está sobrecogido por la magnitud de la retransmisión y le percibo algo rígido y protocolario en algunos tramos; sus clásicos están interpretados con mecanicidad y existen infinidad de versiones mejores en conciertos previos y posteriores. Pero en los momentos en que enfoca el arte hacia su interior, cuando el hombre llega a superar al showman,  desaparecen las barreras y los preconceptos, y tenemos ante nosotros al artista inabarcable del que nos enamoramos sin remedio.


    El Elvis Presley de 1973 es un intérprete influido por el sufrimiento del hombre que se ocultaba tras las gafas de montura dorada y los muros de Graceland. No voy a centrarme en detalles que todos los fans conocen-y los que no son fans intuyen o pueden consultar fácilmente-, pues hay mucho y muy bueno que hablar de la música. 

    El repertorio de esa noche es tanto un recorrido por su aportación cultural como un tour guiado por los recovecos más escondidos de su alma, los responsables, para mi, del perenne valor de esta experiencia. Elvis Presley podía y debia deslumbrar al mundo con su voz y su presencia, y lo que decidió hacer por encima de todo es compartir su lucha interna. Se requiere de una gran valentía. 


    El 4 de septiembre de 1972 el Coronel Parker anuncia en rueda de prensa la realización y emisión planetaria vía satélite, en enero del año siguiente, de un especial televisivo en la NBC protagonizado por Elvis, que ofrecería un concierto en el Honolulu International Center de Hawaii cuya audiencia se estimaba en torno a los 1500 millones de personas, un hito sin precedentes que tendría su equivalente discográfico; en una rueda de prensa posterior el Coronel declaró que la recaudación obtenida se entregaría a la Fundación contra el cáncer Kui Lee, un célebre músico de las islas fallecido a causa de dicha enfermedad.

    El emblemático vestuario de Elvis, diseñado por Bill Belew contaría, por expreso deseo del cantante, con la silueta del águila americana en el jumpsuit, el cinturón y la capa, y el escenario, concebido por el productor Marty Pasetta, contaba con una pasarela que discurría hacia la platea y permitía al cantante estar más cerca del público. A su espalda, unas tiras de poliéster a modo de espejo agrandaban las dimensiones del espacio y al fondo, el nombre de Elvis en diferentes alfabetos y la silueta de un guitarrista (que en teoría era el mismo rey) se iluminaban intermitentemente. 


    El show y el álbum equivalente eran un paso lógico-más aún, necesario-para dar un nuevo impulso a la carrera de Elvis; a pesar del éxito crítico y comercial del documental "Elvis On Tour" (1972) y el invariable lleno que se registraba en sus conciertos, la popularidad del rey en las listas de ventas sufría un claro declive, provocado por la drástica evolución del rock and roll, y en mayor medida aún, por la nefasta política comercial de la discográfica, consistente en anegar el mercado con reediciones baratas de viejos temas bajo el sello Camden y poniendo un mínimo interés en confeccionar álbumes de calidad con el material nuevo que Elvis generaba en el estudio en esos momentos. Las excepciones a la regla habían sido el disco en directo "Elvis As Recorded At Madison Square Garden" , número 11 en listas y disco de oro y el single "Burning Love /"It's A Matter Of Time", número 2. 

    La fórmula del éxito parecía clara: un Elvis sencillo y directo que ofreciera un espectáculo divertido y emocionante recurriendo a su glorioso pasado. Extrapolar eso a un programa televisivo de alcance mundial para llegar a quien de otra forma no podría disfrutar del arte de Elvis en vivo parecía una apuesta segura.


    Tras el ensayo general del 12 de enero que se grabó con público para emplearlo en caso de que surgieran problemas con la emisión en directo, a las 00.30 h del 14 de enero Elvis salió a escena, con un aspecto imponente producto de un severo régimen alimenticio y un duro entrenamiento físico para actuar en vivo para los presentes en Hawaii y los televidentes de, entre otros países, Australia, Corea del Sur, Japón, Tailandia, Filipinas y Vietnam del Sur. Estados Unidos tuvo que esperar hasta el 4 de abril para que el programa no interfiriese en el buen ritmo comercial de la recientemente estrenada "Elvis On Tour ". 


    PERSONAL 


    Guitarras: James Burton, John Wilkinson y Charlie Hodge 

    Bajo: Jerry Scheff 

    Batería: Ronnie Tutt 

    Piano: Glenn Hardin 

    Coros: J.D.Sumner & The Stamps, The Sweet Inspirations, Kathy Westmoreland.

    Orquesta de Joe Guercio. 


    REPERTORIO 


    "See See Rider"


    Este tema fue grabado por primera vez por la cantante Ma Rainey como un lloroso blues en 1924. Generalmente se le considera un tema del cancionero rural estadounidense, con orígenes a principios del siglo XX. En la forma en que ha llegado a nuestros días como un estándar se atribuye a la propia Rainey junto a Lena Arent. Se registraron multitud de versiones -algunas tituladas "C.C. Rider" o incluso "Easy Rider"-desde entonces, casi siempre en el mismo tono triste. Es la queja de una persona con el corazón roto por la desconsideración del ser amado. A partir de la década de 1960 creció el número de versiones con un tempo más rápido. Elvis empezó a incluirla en sus conciertos en Las Vegas en febrero de 1970, convertida en un agresivo reproche a la mujer que se ha ido. Con el paso de los años la pieza se erigió como el tema de apertura en la mayoría de los conciertos del rey. El riff orquestal de introducción se ha convertido en una referencia clásica e inseparable del Elvis de los 70.


    "Burning Love"


    El tema compuesto por Dennis Linde para Elvis en 1972 había sido un rotundo éxito en las listas de ventas, y sin embargo al rey nunca le gustó. En el concierto Interpreta el tema con energía pero, quizá, poca implicación, como si estuviera deseando quitársela de encima; con todo, regala al público un espectacular arranque de show.


    "Something"


    Una brillante canción de amor de George Harrison incluida en el álbum "Abbey Road" de The Beatles (1969). A pesar de la poca afinidad personal de Elvis con los cuatro británicos, incluyó este tema en sus recitales durante varios años y lo consideró lo suficientemente importante como para hacerle formar parte de su concierto más multitudinario y crucial. La solemnidad de su interpretación, completamente opuesta a la intimidad de la original, se ve realzada por unos arreglos de orquesta y coro muy suntuosos.


    "You Gave Me A Mountain"


    Este tema compuesto por Marty Robbins fue registrado por su autor en 1966, si bien la primera publicación fue una versión de Frankie Laine en enero de 1969, cuyo éxito propició la grabación de un buen número de versiones ese mismo año.

    Habitualmente interpretada en un tono conversacional y resignado, tras pasar por el tamiz artístico y emocional de Elvis la canción se convierte en la oración lacerante de un hombre que tras vivir una vida repleta de calamidades se ve despojado de lo que más ama e incapaz de manejar ese dolor. La letra contiene tantas semejanzas con la situación personal de Elvis en ese momento que escucharla supone un acceso directo a su tormento. Sin duda, a nadie debió pasar desapercibido que estaba confesando su pena y su incertidumbre al mundo entero. 


    "Steamroller Blues"


    Compuesta en 1970 por James Taylor, la blanda interpretación original de su autor no da credibilidad a la letra en la que nos dice cosas como "soy una bomba de napalm, garantizada para volar tu mente". Seguro que la concibió como una parodia. Sin embargo, cantada por Elvis, la canción es una verdadera apisonadora que avanza con lentitud e intensidad hasta explotar en la última estrofa, tras el magnífico solo de guitarra de James Burton; el rey sube la graduación de su voz y de sus intenciones hasta niveles pecaminosos, respaldado por la orquesta a plena potencia y el coro femenino repitiendo lascivamente las frases; no es raro que el tema se publicara como sencillo en marzo de 1973 (con "Fool" en la cara b). Sin embargo, los resultados comerciales fueron decepcionantes, un 17° puesto en listas.


    "My Way"


    El clásico de Frank Sinatra tenía su origen en la canción francesa "Comme D'habitude " de Claude François, el lamento de un hombre que ve morir su matrimonio a causa de la rutina y la incomunicación. El cantante y compositor Paul Anka la convirtió en un himno de autoafirmación para Sinatra, que la grabó en 1969 y posteriormente fueron muchos artistas de los más diversos géneros quienes trataron de identificarse con su potente mensaje.

    Elvis hizo una grabación en estudio en 1971 que no vio la luz oficialmente hasta casi un cuarto de siglo después, por lo que en vida del artista este fue su registro más emblemático del tema.

    Es verdaderamente difícil tomar una pieza inmortalizada por Sinatra, darle una dimensión nueva y, en ciertos aspectos, un valor más elevado y profundo, y Elvis alcanza el blanco certeramente. Si en su momento pudo resultar desconcertante que un hombre de 38 años en la cumbre de su carrera cantase "Y ahora, el final está cerca y así, me enfrento a la caída del telón ", el devenir de los hechos en la vida de Elvis tras el "Aloha From Hawaii " dan a esta lectura una carga autobiográfica de belleza y amargura casi insoportables. Al contrario que Sinatra, durante la mayor parte de su carrera Elvis no pudo hacer las cosas a su manera. Se vio irremediablemente arrastrado por hechos y personas que le llevaron por caminos inadecuados, particularmente en los años en Hollywood y durante su última década; con sólo cuatro años de vida por delante y un alma, cuerpo y mente arrasados, abandonado ante el abismo por la mayoría de su entorno, el rey verterá lo mejor de sí en los discos y los escenarios de una forma épica, milagrosa: Elvis se moría a golpe de canciones. A la luz de estos hechos cabe pensar que "My Way" sería para él una herramienta para autoconvencerse de que era el dueño de su propia historia. Pero por otra parte, en lo que de verdad importa,  lo estrictamente relativo a su creación musical, Presley imprimió un sello estéticamente inconfundible, culturalmente imborrable y emocionalmente incuestionable en cada canción, y por eso "My Way" es un testimonio tan valioso y desgarrador y puede, sin timidez, compartir con La Voz la titularidad del tema.


    "Love Me"


    El viejo country paródico de Jerry Leiber y Mike Stoller que Elvis grabó en 1956 para su segundo LP siempre le servía en concierto para descansar y repartir besos y pañuelos. 


    "Johnny B.Goode"


    Un himno del rock clásico compuesto por Chuck Berry en 1955 y grabado en 1958, que Elvis interpretaba en sus recitales desde 1969.  En sus primeras lecturas el rey ponía toda su garra en la tarea, pero con el paso de los años Presley atacaba la pieza con más desinterés, y  pasó a ser básicamente una oportunidad de lucimiento para el guitarrista James Burton. 

     

    "It's Over"


    Jimmie Rodgers compuso esta maravillosa y doliente canción de despedida al amor, que publicó en 1966 en una grabación muy austera en la que acompañaba su voz rasgada  con la guitarra, creando en mí la imagen de un desvalido hombre rural llorando su soledad bajo un implacable cielo nocturno, limpio y estrellado. 

    Desde su estreno, artistas como Glen Campbell, Eddie Arnold o Andy Williams la incorporaron a su cancionero, habitualmente recreando el aire de apagada tristeza del original. En la versión de Elvis, la obra adquiere una perspectiva trágica inspirada en su propio trauma sentimental, con una línea de percusión sutil y tensa que subraya las sombrías reflexiones del cantante. La escenografía se completa con arreglos orquestales y vocales que potencian la sensación de pérdida y desamparo, con las teclas del piano de Glen Hardin goteando como lágrimas de impotencia y la voz de Elvis pasando de la resignación al grito angustioso. Este es, para mí, uno de los momentos más perfectos de la vida profesional de Elvis, en el que voz, música e interpretación se funden en una creación sublime y esférica que recoge la esencia del Elvis de ese tiempo, hombre y artista admirado y poderoso, incapaz sin embargo de detener, con su fortuna y su talento, al tiempo y su dictadura. Estos pocos minutos justifican la grandeza de este show, del que podríamos extirpar todo artificio técnico, todo gesto a la galería y todo propósito material y no perderíamos un trazo de la estremecedora belleza que atesora.


    "Blue Suede Shoes"


    El himno de Carl Perkins que Elvis grabó en 1956 es despachado con rapidez y superficialidad a modo de ligero interludio entre interpretaciones auténticas. 


    "I'm So Lonesome I Could Cry "


    Un antiguo lamento de Hank Williams que data en 1949 y que, al igual que en las anteriores recreaciones de material country en el show, adquiere una dimensión más grande y profunda. La letanía de Hank se convierte en un un llanto de blues, oscuro y contenido, cuya letra es, una vez más, una purga de las emociones más íntimas del rey, que se estremece físicamente de un modo visible mientras canta. 


    "I Can't Stop Loving You "


    Don Gibson compuso y grabó en 1957 este precioso estándar que ha sido reinterpretado por infinidad de artistas de todos los rincones del mapa musical, con la gloriosa lectura de Ray Charles en 1962 como versión más célebre. Elvis jugueteó con ella en las sesiones de los American Studios de 1969 y la incorporó a su repertorio de conciertos ese mismo año. El rey opta por un enfoque potente y luminoso, de mimbres gospel, que expande la melancolía romántica de la serenata original de Gibson hacia una celebración del amor disfrutado, aunque éste se marche dejando sólo recuerdos.

     

    "Hound Dog "


    El clásico de Jerry Leiber y Mike Stoller que fue número uno para Elvis en 1956, es, como de costumbre, interpretada por puro compromiso con la audiencia. 


    "What Now My Love "


    Esta pieza nació en 1961 de la pluma francesa de Gilbert Becaud y Pierre Delanoe bajo el título de "ET Maintenant "("Y ahora") y su paso a la lengua inglesa fue firmado por Carl Sigman. Entre las numerosas versiones grabadas a lo largo del tiempo destacan las de Shirley Bassey, Ben E. King, Engelbert Humperdinck, Herb Alpert o Frank Sinatra.

    Elvis conocía y amaba la canción desde mucho tiempo atrás e incluso la cantaba en privado con sus amigos.

    La pieza había entrado en el directo de Elvis en agosto de 1972, como un perfecto vehículo para canalizar el pesar del artista por su ruptura matrimonial. La letra es una elegíaca apelación al ser amado ante el fin de la relación y el desolador panorama que se extiende a partir de entonces; la melodía cíclica y obsesiva va creciendo en intensidad como un amargo "Bolero" de Ravel y Elvis se inmola en un escalofriante crescendo que culmina en uno de sus registros más agudos, la vida escapándose al galope por su costado y el apocalipsis orquestal desatándose a su espalda. Un momento asombroso que figura en el podio de obras cumbres de Presley y que en nuestros días protagoniza numerosos vídeos de reacción en YouTube en los que la gente que ve y escucha al rey queda muy conmocionada. 


    "Fever"


    Esta composición de Eddie Cooley y Otis Blackwell vio la luz en 1956 y conoció su más célebre versión en la voz de Peggy Lee en 1958. Elvis la grabó en 1960, al regreso de su servicio militar, y el tema le fue útil para explotar al máximo las vetas más sensuales de su canto. Cuando la Interpreta en directo da rienda suelta a su encantador sentido del humor y recurre a los movimientos de piernas y cadera que encienden los fuegos más primarios de sus admiradoras.


    "Welcome To My World "


    John Hatchcock y Ray Winkler compusieron esta dulzona balada que fue un éxito para Jim Reeves en 1962 y también mereció la atención de otros ilustres caballeros del género Country como Eddie Arnold o Ray Price, así como del inmenso Dean Martin, muy admirado por Elvis.

    Es un tema de letra y melodía muy untuosas, que en mi opinión funciona mejor cuanto más sencillo sea el enfoque que se le aplique; creo que Elvis le da un toque ligero y elegante que mejora las versiones previamente citadas. 


    "Suspicious Minds "


    El clásico de Mark James dedicado a los celos se convirtió en un clásico instantáneo de Elvis en 1969 y, desde entonces, una parte fundamental de los conciertos. Con ella, el rey no sólo hace despliegue de poderío vocal sino también de su flexibilidad física y sentido del humor, aunque opino que esta es una versión de rigor, que palidece frente a las de 1969 y 1970.


    "I'll Remember You"


    Llega el debido homenaje a Kui Lee con una sentida y hermosísima versión de su clásico dedicado, una vez más, a la separación sentimental. Lee la concibió como una fresca bossa nova y Elvis la había grabado en estudio en 1966 reconvertida en un precioso bolero. Pero para mí, esta relectura supera con creces en calidad vocal, interpretativa y musical a ese primer intento y hasta a la original, presentándose como un poema, tristemente dulce, de aceptación del inevitable adiós.


    "Long Tall Sally/Whole Lotta Shakin'Goin'On"


    Un breve medley de dos clásicos del rock and roll-compuesto el primero por Enotris Johnson, Robert Blackwell y "Little" Richard Penniman y el segundo por David Williams y Sunny David -que Elvis había grabado en 1956 y 1970 respectivamente- y que, al igual que en los anteriores números rockeros, se despacha someramente.


    "An American Trilogy "


    Mickey Newbury creó y grabó en 1971 este medley usando tres canciones tradicionales estadounidenses: "Dixie" (1859, atribuida a Daniel Decatur Emmett), un tema muy amado por el ejército confederado-y durante años, considerado ofensivo por los defensores de los derechos de los afroamericanos-, "Battle Hymn Of The Republic" (1861, con letra de Julia Ward sobre melodía de William Steffe datada en 1856), una célebre canción militar de los Estados del Norte , y "All My Trials" , una nana de origen incierto-algunos investigadores la ubican en Bahamas-cantada por los esclavos negros en las plantaciones, que recrea el canto de una mujer en el lecho de muerte a sus hijos, a los que asegura que todas las angustias, por severas que sean, acaban pasando; por ello fue todo un himno en la década de 1960 dentro del movimiento estadounidense en favor de los derechos civiles.


    Con este medley, concebido por Newbury a modo de reconciliación nacional, Elvis trata de hacer un compendio de las diferentes sensibilidades sociales de su país para mostrarlas al mundo y apelar a la fraternidad entre los pueblos. En la etapa más cruda de la lucha por los derechos civiles, Presley estaba en Hollywood y su voz no se unió a las de la multitud de artistas que sí cantaron y gritaron contra la sinrazón. A finales de los sesenta, con "In The Ghetto " e "If I Can Dream " el rey toma partido en la cuestión, compensando una década de inacción social, y su compromiso con la canción protesta culmina en ésta obra sublime en la que todos sus recursos materiales, su voz y su corazón se cuadran ante la tierra que le vío nacer como hombre y leyenda, que le encumbró y derribó caprichosamente. Aquí, los Estados Unidos se contienen en los confines de la piel y los huesos del rey. Barras y estrellas se perciben en el blanco y el resplandor del traje que aprieta la carne del humilde natural de Tupelo convertido, a su pesar, en un dios, un dios capaz de borrar el color de la piel, la tinta de las partidas de nacimiento y las líneas que separan los estratos sociales. 


    "A Big Hunk O'Love" 


    Aaron Schroeder y Syd Wyche compusieron este contundente rock que Elvis grabó en 1958. Es uno de mis rocks favoritos y probablemente de Elvis, que la engalana con una interpretación notablemente más enérgica y comprometida a la del resto de bailables de la velada y proporciona, con el respaldo de sus músicos y coristas, un fin de fiesta rotundo y digno de lo vivido. 


    "Can't Help Falling In Love "


    Y, como no, el cierre de cada concierto llega con la balada de Hugo Peretti, Luigi Creatore y George Weiss que, como una intimista oda de amor había deslumbrado al mundo en la banda sonora de "Blue Hawaii " en 1961. En los directos, el tema se transforma en un himno de estadio, un enorme GRACIAS de Elvis y los suyos al público que siempre estuvo, está y estará, a los pies de un escenario, al otro lado del reproductor musical o la pantalla de televisión.


    El disco con la banda sonora del concierto se puso a la venta en Febrero de 1973 y se convirtió en su único álbum número 1 de la década.


    El éxito del concierto hizo pensar en otros eventos similares, pero desafortunadamente eso nunca tuvo lugar. Fue el particular vuelo de Ícaro de Elvis; aún quedaban grandes shows y magníficos discos, pero las alas de su espíritu, ya derretidas, no volverán a elevarle tanto. Aunque esa es otra historia y no quiero terminar con una nota amarga, solo celebrar ese momento único en el que Elvis conectó como nunca antes y como nunca después con el punto exacto en que confluían lo más dorado de su arte y su persona.

    viernes, 14 de enero de 2022

    "Un día como hoy, hace 49 años..." Por Rosa García Mora

     


    Un día como hoy, hace 49 años...


    Honolulu International Center Arena, Hawaii, 14 de enero de 1973. 12:30 a.m. hora de Hawaii.


    Ese día Elvis hizo historia en la televisión y en el mundo del espectáculo.


    Una de las leyendas musicales más grandes del mundo, se ponía frente a una audiencia sin precedentes, con más agallas, más alma y más intensidad vocal de la que podamos imaginar.


    Las manos del monarca del mundo del espectáculo tiemblan levemente por el nerviosismo, mientras, tras aparecer por la parte izquierda del escenario, agarra el micrófono dejando salir de su prodigiosa garganta las primeras notas de See See Rider.


    Probablemente fue el mejor y más icónico momento de Elvis de toda su carrera, pero quizás, desgraciadamente, también fuera uno de sus 

    últimos mejores momentos...


    La generosidad de Elvis, como era su costumbre, no podía faltar en este día. El concierto tuvo un carácter benéfico, para recaudar dinero, a través de donaciones, para el "Kui Lee Cancer Found". Kui había compuesto la canción I'll Remember You", canción que Elvis interpretó de forma muy emotiva en este concierto, mientras la mujer de Kui lloraba emocionada ante la interpretación de Elvis. Al igual que la naturaleza perdurable de la música de Kui Lee, la sensibilidad de Elvis al interpretar esta canción es incomparable. 


    El día que Nani, la viuda de Kuiokalani Lee se había enterado de que Elvis Presley iba a hacer un espectáculo para donar la recaudación a la Fundación de su esposo, se puso tan nerviosa y quedó tan impresionada que tuvo que recibir atención médica y ser tratada con calmantes, del tremendo impacto que este gesto de Elvis causó en ella.


    Ninguno de los dos conciertos, el del día 12 y el del día 14 tuvo precio de entrada. Los asistentes abonaban la voluntad, y todos los ingresos se destinaron a esta organización contra el cáncer que llevaba el nombre de Kui, famoso cantautor del archipiélago que había fallecido a causa del cáncer 7 años antes, a los 34 años. El objetivo era recaudar 25.000 $ para el Fondo. Pero al final se recaudaron 74.000 $, más otros 1.000 $, que Elvis donó de su propio bolsillo.


    Para el recuerdo colectivo a nivel mundial, Aloha from Hawaii se recordará siempre como un concierto de dimensiones épicas, sobre todo para los asistentes, y para los que los que lo vimos, entusiasmados en casa por televisión.


    Elvis cantó con una inmensa perfección vocal todas sus canciones, que brillaron con la luz de su propia imagen y del poder de su fuerza interior. Fue algo sin precedentes también en los medios de comunicación y en la magnitud del público.


    Y por supuesto, sin olvidar el álbum que se lanzó del concierto y que alcanzaría el número 1, para corroborar aún más el evidente poder universal del artista. Aunque no deja de ser anecdótico que fuera la propia Joan Deary la encargada de grabar este álbum (Joan fue ejecutiva de la RCA y estaba a cargo del catálogo de Elvis, siendo después la encargada de manejar todo su material). Lo que le sucedió a Joan fue algo que jamás llegaremos a entender. La metieron en una habitación del tamaño de un armario, llena de cajas, para que realizará la grabación del concierto. Más que una habitación, era un armario, desde el cual Joan ni siquiera podía ver a Elvis, solo podía escucharlo. Se sentó en una caja, con el equipo de grabación de la RCA colocado de forma improvisada, también sobre cajas, y en esas lamentables condiciones, grabó el famoso e icónico LP "Aloha from Hawaii".


    El American Eagle que envolvía a Elvis, se convirtió quizás en un ejemplo más del sueño americano. Al final del espectáculo, cuando extiende su capa de águila americana, con las alas completamente abiertas y se convierte en una figura divina y celestial, nos deja claro quien es el Rey, pero no desde la prepotencia, ni la arrogancia, por la cual otro artista se hubiera podido dejar llevar; sino desde la humildad, el cariño, la bondad y el sentir, de que había hecho felices a millones de personas en todo el mundo.

    Un Elvis inconmensurable que nos regaló un show glorioso que estremeció al mundo, más allá de lo terrenal.

    miércoles, 12 de enero de 2022

    "El 10 de enero de 1956..." Por Rosa García Mora

     


    El 10 de enero de 1956, Elvis realiza su primera sesión de grabación para su nueva discográfica, la RCA, en el estudio de Nashville. Entre las canciones que se grabaron ese día, estaba 'Heartbreak Hotel'


    La canción  fue compuesta por Mae Boren Axton y Tommy  Durden .

    Elvis y Mae eran, y siempre fueron, muy buenos amigos. Ella nos cuenta la historia de como fue la creación, en su mente y en su alma, de una de las canciones imprescindibles en la carrera artística de Elvis. Todo comenzó a raíz de que Tommy Durden, en una ocasión, le enseñó a Mae un recorte de periódico, en el cual había un artículo que hablaba del suicidio de un hombre de mediana edad, que tras despojarse de todos los documentos personales que pudieran identificarle, había escrito una nota antes de acabar con su vida: "Camino por una calle solitaria". La historia impactó tanto a Mae que le surgió la idea de escribir sobre un hotel, al final de la calle solitaria, donde los amantes de corazones rotos se sienten tan solos que podrían morir... Ella, que siempre mantuvo su gran amistad con Elvis, le había prometido que un día le conseguiría la canción del millón de ventas, y Mae supo desde el primer momento que con "Heartbreak Hotel" por fin la iba a conseguir, y estaba en lo cierto.


    Fue ella misma, junto con Durden, los que hicieron el acuerdo para que Elvis recibiera un tercio de los beneficios como compositor,  en contra de la creencia de que fue el coronel el que se los exigió. Esto significó que todas las ganancias, de aquí al futuro, se dividirían entre Mae, Durden y Elvis. 


    El single "Heartbreak Hotel" saldría publicado el 27 de enero de 1956, con "I Was The One" en la cara B y vendió en dos meses un millón de copias, tal como Mae le había prometido a Elvis, que consiguió así su disco de oro y su número 1 en los hits.

    Elvis, a su vez, le prometió que su canción sería la primera  que se lanzaría al mercado desde la RCA, y así fue.


    Comienza la canción con solo la voz de Elvis... después unas notas del piano de Floyd Cramer, para dar paso al contrabajo de Billy. Un acompañamiento musical aparentemente sencillo, pero estremecedoramente grandioso. Un blues con una interpretación mágica, sorprendente y singular, yo diría inclasificable, que hace que puedas sentir el corazón roto, sentirte solo

    en la penumbra de la calle y en la desesperación del hotel, viendo al recepcionista vestido de negro, imaginando el final de aquella solitaria calle, que solo conduce a la más absoluta oscuridad y desolación... Una canción que sigue dejando una profunda huella y un hondo escalofrio en nosotros cada vez que la escuchamos.


    https://youtu.be/QU5dtQQ5Wb4

    martes, 11 de enero de 2022

    "Era el coche más hermoso que había visto...." Por Rosa García Mora

     


    "Era el coche más hermoso que había visto en mi vida, el día que lo compré lo estacioné afuera en mi hotel y me quedé despierto toda la noche simplemente mirándolo"

     Elvis Presley.


    Elvis compró su primer coche apenas comenzó a despegar su carrera artística, en un concesionario de coches usados. Allí, se enamoró por completo de un Cadillac rosado con el techo blanco, que tenían a la venta, y esa compra marcaría el inicio de una gran obsesión y pasión por los coches, aunque siempre le habían encantado y su sueño siempre fue tener un hermoso y elegante automovil.


    A principios de marzo de 1955, Elvis adquirió este primer Cadillac rosado de 1954. Era rosa y blanco, y fue el que usaron como medio de transporte Elvis, Scotty y Billy, durante unos tres meses para desplazarse en sus giras de conciertos. Pero el día 7 de junio de 1955 después de dar un show en Hope, Arkansas, en el Fair Park Coliseum, Elvis se dirigía a Texarkana con una joven del pueblo, mientras Billy y Scotty viajaban en otro coche con unos amigos

    Y desafortunadamente, a medio camino, el Cadillac rosa y blanco de Elvis se prendió fuego y quedó totalmente calcinado, cuando un revestimiento del freno salió ardiendo, en la carretera entre Hope y Texarkana. Elvis quedó desolado.


    El 7 de julio de 1955, Elvis compró su segundo Cadillac, un nuevo Cadillac Fleetwood Serie 60 de 1955. Era de un bonito color azul con techo negro, para reemplazar el Cadillac que se quemó. Con gran ilusión, hizo que su vecino pintara el automóvil y que diseñá un color rosa muy especial para él. Lo hizo llamar 'Elvis Rose'. Este fue el coche que Elvis le regaló a su madre. Gladys siempre diría orgullosa que "éste era su coche", aunque ella jamás tuviera carnet de conducir.

    El techo del coche posteriormente sería pintado de nuevo, de color blanco, tras otro accidente que los chicos tuvieron durante las giras.


    El resto de Cadillac y coches que Elvis tuvo y compró a lo largo de su vida sería historia... El nombre de Elvis siempre irá unido a esta legendaria marca de coches...

    lunes, 10 de enero de 2022

    "Ufff, estoy demasiado asustado para estallar" por Rosa García Mora

     


    “Ufff!!. Estoy demasiado asustado, para estallar"


    Aunque el joven Elvis, de 21 años, no lo hubiera admitido, se podía sentir en él y escuchar en su voz. Tal vez por las luces brillantes o por las altas horas de la madrugada en la Ciudad del Pecado. Quizás fue por haber estado las últimas dos semanas trabajando para tratar de ganarse a un público tan educado como escéptico y aturdido.

    Lo cierto es que esto no era lo que Elvis esperaba un par de semanas antes, el día 23 de abril de 1956, cuando hizo su debut en Las Vegas en el Venus Room del New Frontier.


    El coronel Parker había conseguido un contrato para Elvis, Scotty Moore, Bill Black y DJ Fontana, para un compromiso de dos semanas en el hotel New Frontier de las Vegas.

    Pero las Vegas, en 1956, aún no estaba preparada para Elvis.

    Esa maniobra de Parker, aún a día de hoy, todavía se considera uno de sus grandes pasos en falso, aunque, en realidad, formaba parte de un plan más complejo.


    DJ Fontana dijo: 'No creo que la gente estuviera lista para Elvis. Trabajamos con la Orquesta de Freddie Martin y allí estábamos nosotros haciendo todo ese ruido. Probamos todo lo que sabíamos. Por lo general, Elvis podía poner al público de su lado. No funcionó esa vez.."


    Parker quería probar un nuevo rumbo para su pupilo y lo intentó con un público clásico, más conservador, más maduro y por ello decidió programar estas actuaciones en las Vegas. Pero la gente estaba acostumbrada a algo que nada tenía que ver con lo que Elvis tenía que ofrecer. Elvis era frescura, energía en estado puro, llevaba dos años dejando un rastro de adolescentes frenéticas tras sus pasos, era una mezcla explosiva de sensualidad, Rhythm and Blues,

    Gospel, Country...la génesis del Rock and Roll.

    Desinhibido e innovador, iba contracorriente, rompiendo con todo lo convencional, con todas las normas clásicas musicales y culturales de la época. Ya lo dijo DJ Fontana "allí estábamos nosotros, haciendo todo ese ruido". Y quizás eso es lo único que oiría aquel público de las Vegas, ya que sus oídos aún no podían, ni estaban preparados para escuchar a Elvis.

    Las Vegas, se nutría musicalmente de sus Big Band, los espectáculos de Frank Sinatra, Dean Martín... y un estilo de música en la línea de la cultura musical más clásica. Un público que estaba más interesado en el glamour y en la sala de juegos de al lado, que en "el ruido" que hacían estos chicos.

    Ese pequeño fracaso de Elvis, en el fondo, solo era una muestra más de que aquella audiencia adulta, glamurosa y adinerada, no estaba por la labor de lo que Elvis ofrecía. Era nada más y nada menos que una sociedad aferrándose a su estatus y a su conservadurismo. Pero la sensación de decepción y fracaso permanecería en Elvis clavada como una espina que afortunadamente se pudo quitar años después.


    Aún así, Elvis no quedó impasible ante la fascinación de las Vegas. Le gustaba mucho y prometió volver a esta ciudad, aún sin poder imaginar lo que esa ciudad le depararía en el futuro y como se convertiría para él en la ciudad que quedó asociada a su nombre para siempre, que le adoró, le admiró, y en la que Elvis dejó su huella imborrable.


    Pero para ello debería esperar hasta 1969, para una vuelta triunfal y sin precedentes a los escenarios, en el Hotel International, para mostrarle al mundo que su fuerza encima de un escenario seguía intocable, y hacer que la Ciudad del Pecado cayera, está vez sí, rendida a sus pies, para siempre...

    "Elvis Presley 87 aniversario" por Mahnuel Muñoz

     


    Elvis Presley, 87 aniversario. 


    Salió de un vientre que albergaba un gemelo nacido muerto, como si el destino le reservase la condición de unicidad que tuvo durante su vida y que sigue ostentando tras su desaparición física. 

    Elvis Presley abrió los ojos en un mundo lleno de carencias y dificultades y desde la más tierna infancia la música fue su tabla de salvación. Con apenas dos años se sentía irresistiblemente atraído por el canto de los coros en la iglesia, y el paso sin retorno se produjo el día del undécimo cumpleaños, cuando su madre le regaló una guitarra en lugar de la bicicleta que Elvis quería.


    Aprendió los primeros acordes de la mano de sus tíos Vester y Johnny y, sobre todo, el pastor de la iglesia de Tupelo, Frank Smith. Con esos primeros conocimientos, Elvis intervenía tocando y cantando en las secciones musicales de las misas y según contó el mismo pastor Smith, el futuro rey llamó bastante la atención de los feligreses, aunque por su introversión solía hacerse de rogar para salir a cantar. Esa timidez, casi enfermiza, le hizo pasar constantemente desapercibido a lo largo de su niñez y adolescencia; nadie podía imaginar que el alma de ese muchacho estaba siendo invadida y transformada por la música, que avivó el tizón de sus sueños y le convertiría en uno de los hombres más observados y fotografiados de la historia. En rincones apartados del resto de mundo, Elvis practicaba, imaginándose poseedor del éxito y la prosperidad de sus ídolos aunque, a buen seguro, ni sus más locos sueños se acercaron remotamente a la realidad que le esperaba. 


    Llevaba su guitarra a la escuela para tocar y cantar en la hora del almuerzo ante el deleite de algunos de sus compañeros y el desprecio de otros; algunos mediocres desaprensivos le cortaron las cuerdas de la guitarra, pero sus amigos más cercanos hicieron de inmediato una colecta para comprarle unas cuerdas nuevas. Cuando Elvis partió con su familia hacia Memphis siguió encontrándose con la incomprensión de quienes no toleraban la diferencia, pero nada hizo mella en su determinación para trabajar en el cumplimiento de sus aspiraciones, ni siquiera cuando su profesora de música en el octavo curso le dijo que no sabía cantar; Elvis argumentó que era ella la que no entendía su estilo. 


    Siempre que le era posible, Elvis pasaba ante el escaparate de la sastrería Lansky's para imaginarse ataviado con tan elegantes prendas, y visitaba la tienda de discos Charlie's para perderse en los placeres sensoriales, escuchando la música más palpitante del momento y tocando con sus dedos inquietos las fundas de los discos a la venta. La química hacía el resto y, mientras tarareaba algún éxito y su nariz se veía invadida por el olor mezcla de polvo, papel, vinilo y refrescos azucarados, bajo sus párpados se veía al volante de un enorme Cadillac; soñaba, en pocas palabras, con ser Elvis Presley. Y la llave que arrancaría ese Cadillac, la que abriría las puertas de Graceland, la que franquearía las barreras físicas, culturales y espirituales que separaban a los hombres, la que le daría libre acceso a los corazones de millones de seres humanos de toda clase, raza, sexo y condición, estaba muy cerca, entre las cuatro paredes de las humildes instalaciones del número 706 de Union Avenue.


    #elviseveryone

    domingo, 9 de enero de 2022

    "Una Historia De Cumpleaños De Elvis" por Rosa García Mora

     


    ✨Una historia de cumpleaños de Elvis.


    Happy Birthday!!


    Qué difícil es expresar los sentimientos cuando son más fuertes que las palabras.

    Hoy es tu cumpleaños. Pero para nosotros es una celebración más, como cada día, cada hora o cada minuto, en los que nos das calma, sosiego y fuerzas para seguir adelante, cada vez que giran nuestros vinilos, nuestros CDs o encendemos la TV, y ahí estás tú y tu música.


    Y quién mejor para expresar estos sentimientos, que un niño. El hermanastro de Elvis, Billy, nos cuenta con emoción sus recuerdos y cómo podía ser un día en el cumpleaños Elvis.

    Billy nos dice, que a Elvis realmente no le gustaba que la gente hiciera una gran fiesta ni montaran un espectáculo por su cumpleaños. Siempre prefería dar regalos que recibirlos. En el cumpleaños de 1965, Billy tenía 12 años, su hermano Ricky tenía 12 y su otro hermano, David, 10 años. Los pequeños querían regalarle a Elvis algo muy especial. Y con esa ilusión que solo los niños son capaces de sentir, comenzaron a hacer planes para ver qué regalo podían hacerle. Los niños sabían que Elvis adoraba los coches, así que decidieron construirle ellos mismos algunos modelos. Cada uno de ellos eligió un coche diferente, los montaron y los pintaron ellos mismos, luego los metieron en cajas de zapatos y los envolvieron con papel para regalo. Cuando llegó el momento, se los entregaron a Elvis, que los abrió, sonrió y los abrazó con gran ternura, y les dijo a todos los invitados y familiares allí presentes, que esos fueron los mejores regalos que había recibido ese año. 

    Cuando todos los invitados se fueron de la casa y todo volvió a la normalidad, los cuatro se quedaron solos. Elvis les pidió a los tres niños que fueran con él a su habitación, cogió los coches y los colocó con mucho cuidado sobre su escritorio. Se sentaron y hablaron un rato, como solían hacer. Elvis se quedó mirando los coches y sus ojos se llenaron de lágrimas. Les pidió a los niños que fueran junto a él a donde estaba sentado, detrás de su escritorio, luego los abrazó de nuevo y les dijo: "Vosotros sois el mejor regalo de cumpleaños que he recibido". Los niños también emocionados le sonrieron y le dijeron: "Feliz cumpleaños, Elvis"... 


    Y nosotros nos unimos a ellos y a la belleza del momento, para desearte también un feliz cumpleaños.

    No sabemos qué deseo pedirás hoy cuando soples las velas. Pero sí sabemos que todos estaremos a tu alrededor para apagarlas

    contigo y, como hicieron los pequeños, meteremos nuestros corazones en una caja de zapatos como regalo de cumpleaños.


    Hoy hace 87 años que apareciste en forma de una nueva estrella en el firmamento y un nuevo corazón empezó a latir.

    Pero aquella estrella y su corazón latían por encima de las eventualidades de este mundo, y nunca dejarán de latir, porque serás recordado, vivido y escuchado por toda la eternidad.

    Desde una cita con Elvis y en nombre de sus administradores, Manuel Muñoz y una servidora...


    Happy Heavenly Birthday Elvis!

    lunes, 3 de enero de 2022

    "Una Cita Con Elvis" 8 de enero 2022 15:00 (hora España)

     


    El próximo 8 de enero de 2022, a las 15h (hora española) se estrena el programa especial que Rosa Garcia Mora y Mahnuel Muñoz han preparado con algunas de las canciones que nos habéis pedido en el grupo de Facebook "Una Cita Con Elvis". Podréis escucharlo en www.elvisradio.net o a través de la app de Elvis Radio 24h.

    Debido al alto número de peticiones, haremos un segundo programa. 

    Esperamos que disfrutéis. 

    ¡Muchas gracias por vuestra participación!

    ¡Todos somos Elvis!

    #elviseveryone

    "The Sound Of Your Cry" por Rosa García Mora

     


    The Sound Of Your Cry.


    "El reloj junto a la cama hace tictac, demasiado fuerte en la noche tranquila

    Me acuesto en la oscuridad pensando que debo irme antes de que amanezca

    Antes de que abras los ojos y me ruegues que me quede

    Me iré porque no puedo soportar verte herida de esta manera

    Duerme mi amor mientras te doy el beso de despedida

    Entonces no escucharé el sonido de tu llanto..."


    Una desgarradora balada, grabada por Elvis en las sesiones del día 4 de junio de 1970 en el estudio B de la RCA de Nashville, con Felton Jarvis en la producción. La canción fue compuesta por Bill Giant, Vernier Baum y Florence Kaye, autores ya muy habituales para Elvis, sobre todo en la etapa de las películas.


    Fue lanzada por primera vez en single como cara B de "It's only Love" el 21 de septiembre de 1971.

    Elvis realiza una impresionante y conmovedora interpretación, desgarradora y llena de fuerza y pasión. El amante que quiere abandonar a su amor, pero no soporta verla llorar y le dará el beso de despedida mientras duerme.

    Una verdadera pena que Elvis nunca la interpretará en sus conciertos, pero nos dejó su escalofriante interpretación de estudio y siempre será un tema que quedará en nuestros corazones.

    https://m.youtube.com/watch?v=lpSbqZJbpKM&feature=youtu.be